Este lunes, en Balaídos había doble estreno: por un lado, el del césped, que obligó a retrasar el partido del Celta contra Osasuna y, por otro, el del Fortuna en casa en Segunda División.
Tras un empate en Cádiz en el que los de Fredi Álvarez mostraron que su estreno en el fútbol profesional era merecido, se medían al Andorra en su primer partido en Balaídos en la recién estrenada categoría.
Hugo López, con dos latigazos, castigó al Fortuna en 3 minutos, del 49 al 52, recién comenzada la segunda parte, pero el equipo celeste no dejó de creer.
Acortó distancias Somuah sólo tres minutos después y el 1-2 se mantuvo hasta la recta final del partido. Fue el '9', Álvaro Marín, el que empató en el 87 y después confirmó la victoria en el minuto 97.
La prolongación sirvió, también, para que Antañón redondease en el 101 el 4-2 final que deja una gran sensación a los más de 6.000 aficionados que asistieron a Balaídos.
