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El Celta Fortuna ya es equipo de Segunda División tras una brillante actuación frente a la Ponferradina en la final del playoff de ascenso disputada este sábado en Balaídos.

El Celta Fortuna fue el primero en golpear, con un tanto en el minuto 22 de Hugo González tras una brillante acción individual. Cuando parecía que iba a definir con una vaselina ante la salida del guardameta, el atacante optó por un recorte que dejó atrás al portero antes de enviar el balón al fondo de la red.

El filial celeste dominó gran parte de la primera mitad y dispuso de varias ocasiones para ampliar la ventaja. La Ponferradina, por su parte, trató de frenar el juego combinativo y la calidad de los vigueses con una presión intensa y numerosas interrupciones.

Sin embargo, cuando mejor estaba el Celta Fortuna, llegó el empate. En el minuto 42, Borja Valle aprovechó un error defensivo de los locales y logró establecer el 1-1 antes del descanso.

Tras el paso por los vestuarios, el conjunto vigués volvió a encontrar portería en el minuto 61 gracias a un claro penalti cometido por el equipo del Bierzo. Hugo González asumió la responsabilidad desde los once metros y transformó la pena máxima para devolver la ventaja al Celta Fortuna (2-1).

La sentencia llegó en el minuto 85. Bernard Somuah culminó una gran acción ofensiva para firmar el 3-1, un gol que se vivió en Balaídos como el golpe definitivo al encuentro y que desató la euforia entre la afición celeste. Ya en el tiempo añadido, en el minuto 94, Capde puso el broche de oro a la fiesta con el 4-1, certificando de forma definitiva el ascenso del Celta Fortuna y provocando el estallido de alegría en las gradas.

Más allá del resultado, el equipo dirigido por Fredi Álvarez volvió a exhibir una notable madurez competitiva pese a contar con una plantilla de menos de 22 años de media. Los celestes supieron mantener la calma y el control del encuentro ante una Ponferradina que buscó llevar el partido a un terreno más físico e incómodo.