En las inmediaciones de Balaídos ya se respira un ambiente cargado de emoción y nerviosismo a falta de apenas una hora para que arranque la final del playoff de ascenso a Segunda División entre el Celta Fortuna y la Ponferradina.
La ciudad de Vigo se ha volcado con el filial celeste, que afronta una cita histórica ante un estadio lleno dispuesto a empujar a los canteranos hacia el ascenso. De conseguirlo, el Celta se convertiría en uno de los pocos clubes de España con su primer equipo en Primera División y su filial en Segunda.
Tras el empate sin goles registrado en el encuentro de ida disputado en Ponferrada, al conjunto vigués le basta con igualar el marcador en la prórroga para certificar el ansiado ascenso. Sin embargo, la Ponferradina no ha llegado a Vigo dispuesta a rendirse. Desde el mediodía, cientos de aficionados bercianos han teñido de blanquiazul las calles del centro de la ciudad con sus camisetas, banderas y cánticos, creando un ambiente festivo en las horas previas al encuentro.
Cabe recordar que el partido ha sido declarado de alto riesgo.
