El Celta de Vigo abrirá todo el estadio de Balaídos para el partido de vuelta de la final por el ascenso ante la Ponferradina, un encuentro en el que el filial celeste se jugará dar el salto a Segunda División. De lograrlo, el club vigués firmaría un hito histórico al contar simultáneamente con el primer equipo en Primera División y el Celta Fortuna en LaLiga Hypermotion.
El decisivo encuentro se disputará el próximo fin de semana en Balaídos, después del partido de ida que ambos equipos afrontarán previamente en Ponferrada. Ante la trascendencia de la cita, el club ha decidido abrir la totalidad del estadio con el objetivo de convertir el coliseo vigués en una auténtica caldera y respaldar a los jóvenes futbolistas dirigidos por Fredi Álvarez.
"Esto es histórico. Somos el equipo más joven de la categoría y se merecen que estemos todos volcados animando y reconociendo el trabajo que ha hecho este grupo durante toda la temporada. Claro que creo que estaremos en Segunda División", aseguró la presidenta del club, Marián Mouriño.
