El apretado calendario del Celta en semanas de competición europea por el momento está saliendo positivo. Tras vencer el jueves ante el PAOK de Salónica en el Toumba, algo que nadie lograba desde febrero de 2025, este domingo volvió a sumar tres puntos en Liga tras una racha inestable de cuatro partidos sin ganar.
Fue ante el Mallorca, que llegaba siendo un visitante a priori fácil, dados sus malos resultados fuera y la cantidad de goles que han recibido, pero que soportó el empate hasta casi el final del partido.
Claudio Giráldez dio una de sus habituales vueltas al equipo para racionar el esfuerzo europeo, que este próximo jueves se disputará la vuelta en Balaídos, y dio entrada a Aidoo, Vecino, Jutglà o Pablo Durán. Fue el canterano uno de los más activos de la primera parte de un equipo que no logró inquietar lo suficiente a Leo Román.
La mala noticia también la protagonizó Durán, que cayó lesionado y, según el parte médico, sufre un esguince en el ligamento lateral interno de la rodilla izquierda.
Hubo que esperar a que entrasen en el campo Iago Aspas y Borja Iglesias. Los dos veteranos delanteros espolearon al equipo, primero con un penalti al Panda que transformara Aspas; y después el '10', en combinación con Williot, remachaba el resultado en el minuto 94.
Tres goles y una asistencia en dos partidos de Iago Aspas que han acercado la siguiente ronda europea y sitúan al Celta sexto en la tabla, superando al Espanyol.
La siguiente cita es este jueves en Balaídos, con la vuelta de las eliminatorias de la Europa League ante el PAOK de Salónica.
