Publicada
Actualizada

El 5 de octubre del 2000, el mundo presenciaba uno de los eventos claves del fin de la República Federativa Socialista de Yugoslavia. Los serbios tomaron el parlamento, obligando a Slobodan Milošević a aceptar su derrota electoral e iniciar un nuevo proceso democrático. Tan sólo 20 días más tarde, Mostovoi, Karpin y Gustavo López viajaron a Belgrado para enfrentarse al Estrella Roja.

Tras eliminar al Rijeka en primera ronda, el Celta viajó a Belgrado, temiendo el hostil ambiente que se respira en el "pequeño Maracaná". Los de Víctor Fernández, además, se enfrentaban a un histórico de Europa, ganador de la Copa de Europa hoy Champions League apenas diez años antes, en 1991.

El partido de ida en Belgrado no salió como esperaba el club olívico. El Celta salió derrotado del "pequeño Maracaná" tras perder 1-0 contra un "rival peligroso", como escribía aquel año algún medio estatal. El tanto fue anotado por Goran Drulić en el minuto 62.

Aquel encuentro, como presumiblemente pasará este jueves a las 21:00 horas, el conjunto olívico plantó una defensa con tres centrales. Lo que entonces fueron Yago, Djorovic y Cáceres, en 2026 probablemente sean Mihailo Ristic, Carl Starfelt y Javi Rodríguez.

Un ambiente hostil, en el estadio y en la calle

El ambiente en el "pequeño Maracaná" replicará este jueves la tensión vivida hace un cuarto de siglo. Aquel 25 de octubre, 60.000 serbios presenciaron el encuentro de segunda ronda, en el que ambos equipos se jugaban su clasificación a las rondas finales.

También se repetirá la calma tensa en las calles de Belgrado ante un cambio de régimen de aquel octubre del año 2000. Este martes, miles de personas volvieron a manifestarse en la capital contra la represión ejercida por el gobierno de Aleksandar Vucic contra los movimientos y protestas estudiantiles.

Desde la tragedia de Novi Sad de noviembre de 2024, el desplome de la estación de ferrocarril de la segunda ciudad más grande de Serbia en el que murieron 16 personas, miles de estudiantes y serbios de todos los estratos sociales han denunciado la falta de calidad democrática del país, exigiendo la celebración de nuevas elecciones.

Remontada en Balaídos con polémica

Algunos medios de comunicación, como El País, criticaron el "planteamiento economicista" del conjunto olívico, pero Mostovoi, Karpin y compañía se desquitaron un par de semanas más tarde en Balaídos. El templo celeste presenció un encuentro apasionante que muchos aún recuerdan en sus retinas.

Aquel 9 de noviembre del 2000, Goran Drulić volvió a complicar el partido a los celestes. El serbio adelantó al Estrella Roja en el marcador en el minuto 15 y volvería a arremeter contra la portería defendida por Pinto en el minuto 38, tras haber igualado el encuentro Catanha en el 23.

Un penalti ejecutado por Gustavo López devolvió las tablas en el marcador en el minuto 50. Un gol de McCarthy, otra pena máxima lanzada por el argentino y otro tanto de Catanha aseguraron la victoria y el pase a la siguiente ronda de los celestes. Drulić completaría su particular hat-trick al final del partido, que acabó 5-3.

Los celtistas más veteranos recuerdan esta goleada, pese a que en el archivo de la UEFA esté registrada una victoria por 3 a 0 del Celta. La organización europea sancionó al Estrella Roja por alineación indebida en Balaídos y al pago de una multa de 3.270.000 pesetas.

Cuartos de final contra el Barça

En cuartos de final, los celestes se enfrentaron al Barcelona. Un 2-1 en el Camp Nou dejó todo abierto para la vuelta en Balaídos, donde el Celta ganaría 3-2. Esta victoria no le bastó para disputar la semifinal contra el Liverpool de Michael Owen, Steven Gerrard y Jamie Carragher.

Los ingleses ganaron 5-4 en la final a un histórico Deportivo Alavés, que previamente había vencido al Rayo Vallecano en cuartos de final. Aquella temporada fue la primera vez que los madrileños disputaron alguna competición europea.

El Celta buscará la épica con Fer López en 2026

El Celta saltará al césped del "pequeño Maracaná" con los deberes hechos. Los de Giráldez aseguraron su clasificación a la siguiente ronda la semana pasada tras la victoria contra el Lille, pero las derrotas contra el Ludogorets y el Bolonia han dejado a los celestes con muy pocas posibilidades de entrar en el top-8.

Aun así, el entrenador de O Porriño y la plantilla liderada por Iago Aspas y Borja Iglesias sueñan con el pase directo a octavos de final. Además, contarán con la ayuda de Fer López. El Celta ha conseguido inscribir al atacante como parte de la "lista B", por lo que vestirá el "30" y no el "8", con el que jugó Fran Beltrán antes de fichar por el Girona.