Más allá de ser espacios de enseñanza para miles de niños vigueses, durante las últimas semanas los centros educativos de la ciudad se han convertido también en un escaparate. Como ya es tradición, durante los primeros meses del año muchos los colegios de Vigo que abren sus puertas para que futuras familias interesadas puedan recorrer sus pasillos y conocer de primera mano sus aulas, haciéndose una idea del modelo educativo que podrían encontrar entre sus paredes.
Elegir el colegio adecuado para los hijos es una decisión clave que muchos padres no toman a la ligera. "Al final quieres ver dónde va a estar tu hijo los próximos 15 años de su vida", explica Carmen, madre de dos niñas en edad escolar en Vigo, que asegura haber visitado dos centros antes de tomar una decisión.
Para esta viguesa, poder acudir a los colegios y conocer su funcionamiento fue determinante. "Es muy difícil elegir centro para ese primer año; es una decisión importante porque luego, normalmente, no vuelves a ver el centro por dentro", señala.
Ahora, satisfecha con la elección realizada, Carmen asegura verse reflejada en los padres primerizos que estos días recorren los centros educativos durante las jornadas de puertas abiertas. "Cuando voy a recoger a las niñas estos días veo a muchos padres con cara de miedo e incertidumbre, porque no es fácil tomar esta decisión", comenta.
Marta es una de esas madres primerizas que afronta con incertidumbre la elección del colegio para su hija. "Estoy nerviosa porque quiero escoger el mejor centro para mi hija, un lugar en el que pudiera estar hasta que termine su educación", explica esta viguesa, madre de una niña que comenzará Infantil el próximo curso. De hecho, asegura que, si pudiera, asistiría a todas las jornadas de puertas abiertas de la ciudad: "si me diera tiempo, iría a las de todos los colegios de Vigo, porque me parece totalmente necesario", concluye.
Para ella, visitar el colegio resulta fundamental: "es muy importante poder ir a ver el centro, saber dónde va a jugar, cuántos niños habrá en su clase o si el comedor tiene cocina. Me parece imprescindible conocerlo de primera mano y no solo a través de una página web", señala.
Con esto coincide Carmen, quien explica que, algunos de los aspectos clave a la hora de elegir colegio para sus hijos fueron el horario, la existencia de uniforme por comodidad y logística familiar, y que el servicio de comedor contase con cocina propia. A ello se sumaron la cercanía al domicilio y la disponibilidad de espacios para el juego, cuestiones que, según explica, pudo resolver durante la visita al centro.
"Es una experiencia que disfrutan mucho"
Igual importancia tienen estas jornadas para los centros educativos, que dedican tiempo y esfuerzo en reducir la incertidumbre de las familias. "Es una decisión muy importante y queremos que los padres perciban una relación cercana y personal con el centro, que sientan que se les escucha y que atendemos sus inquietudes. Por eso ofrecemos un trato mucho más personalizado", explica Javier Ojea, director del Colexio Montesol, un centro concertado situado en Coia.
Para mantener este ambiente de cercanía, el colegio organiza visitas de como máximo ocho familias, lo que permite atender de forma personalizada a cada una. "Programamos las jornadas durante todo el mes de febrero y la primera semana de marzo, ofreciendo distintos días y horarios para ser lo más flexibles posibles", señala Ojea, quien explica que, para garantizar este formato, las familias deben inscribirse previamente a través de un formulario disponible en la web del centro.
En cuanto a la dinámica de las visitas, el director explica que están guiadas por él mismo junto a un tutor del ciclo educativo al que accederían los niños. "Son recorridos de entre una hora y media y dos horas, en los que enseñamos todo el centro: los pasillos, las aulas, el patio, la huerta, el comedor, la estación meteorológica o el aula RTC, mientras vamos explicando nuestros proyectos", señala. "El colegio es un espacio en el que los niños viven experiencias; por eso trabajamos por proyectos y desarrollamos iniciativas transversales. No tengo un guion cerrado: la presentación es la propia instalación", sentencia.
Una dinámica similar se repite en el IES de Teis, un instituto público que organiza este martes 3 de febrero una jornada de puertas abiertas dirigida a los alumnos de sus centros adscritos. "Los niños vienen durante toda la mañana y se les enseñan las aulas en las que estarán, los laboratorios, la sala de radio o el pabellón. Es una experiencia que disfrutan mucho porque son instalaciones que normalmente no tienen en el colegio", explica el jefe de estudios del centro, Jaime Vázquez.
Además, se trata de una iniciativa especialmente relevante para los centros con menor volumen de alumnos. "Somos uno de los institutos más alejados geográficamente en Vigo y, además, en el barrio hay otros tres institutos y varios colegios, por lo que solemos ser el último centro en completar plazas", apunta Vázquez. Una situación que el IES de Teis tratará de revertir este año con una nueva jornada de puertas abiertas a mediados de febrero. "Se está realizando una gran labor educativa y social desde el centro, y ahora solo falta darla a conocer a través de las visitas", concluye.
