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El escritor gallego Nacho Carreras regresa al suspense con 'Nudos de sal', un nuevo thriller ambientado en las Rías Baixas. Tras el éxito de 'Marea muerta', el autor vuelve a apostar por una historia de intriga, aunque en esta ocasión da un paso más en su evolución como narrador con una novela que promete atrapar al lector desde la primera página.

La historia arranca con el asesinato de Ramiro Rey durante la celebración de su cumpleaños. El jubilado se encontraba bañándose en la piscina de su vivienda, situada en una exclusiva urbanización de Monteferro, cuando alguien acaba con su vida. El inspector Teo Costas, encargado de la investigación, acusa del crimen al hijo de la víctima. Sin embargo, un año después, la viuda de Ramiro Rey acude a Alfredo, el mejor amigo del fallecido, convencida de que su hijo es inocente y decidida a descubrir la verdad. Alfredo inicia una investigación por su cuenta justo cuando un violento ataque en el domicilio de Teo Costas vuelve a poner el caso patas arriba y abre nuevos interrogantes sobre lo ocurrido.

Sin embargo, para Nacho Carreras, más allá de los giros y las sorpresas propias del thriller, el verdadero corazón de la novela reside en sus personajes, que adquieren un protagonismo especial y sostienen el peso emocional de la historia. Carreras estará firmando ejemplares este sábado, a las 19:30 horas, en la caseta central de la Feria del Libro de Vigo.

Nacho Carreras Cedida

Con 'Nudos de Sal' vuelves a las Rías Baixas y a la novela negra. ¿Por qué has querido regresar a ese escenario?

Vuelvo a las Rías Baixas porque es un escenario que conozco muy bien y, además, es la forma que tengo de combatir la morriña. Me encanta poder transportarme a esos paisajes mientras escribo y describirlos con todo lujo de detalles.

Además, creo que Galicia, por su propia historia y su mitología, se presta mucho al misterio.

La novela está narrada desde varios puntos de vista, un recurso que ya habías utilizado en tus anteriores libros. ¿Qué te aporta esa forma de contar la historia en esta ocasión?

Sí. Está narrada en primera persona, pero en este caso la historia se cuenta a través de dos voces: las de Alfredo y Teo. De hecho, estoy muy satisfecho con el tratamiento de los personajes y creo que es uno de los elementos diferenciales de la novela.

He buscado de forma muy intencionada que ambas voces estén perfectamente diferenciadas, sobre todo en su manera de expresarse. Alfredo tiene una voz mucho más pausada, culta y analítica. La de Teo Costas, en cambio, es mucho más directa.

Lo que he intentado en esta novela, más allá de los giros argumentales, es que el peso narrativo no recaiga únicamente en la historia, sino también en los personajes y en su forma de contarla.

Tu protagonista Alfredo investiga la muerte de su mejor amigo. ¿Hay algo de esa relación que esté inspirada en tu propia experiencia? Lo pregunto porque el libro está dedicado a un Alfredo

Sí. Alfredo Estévez fue mi jefe cuando empecé a trabajar y mantuvimos una relación de amistad durante 13 años. Además, fue el editor de mis dos primeras novelas y siempre fue una persona a la que recurría en busca de consejo. Para mí era un mentor.

'Marea muerta' fue uno de los últimos libros que leyó y sé que le gustó mucho. Por eso tenía claro que este libro tenía que ser para él. Aunque mi protagonista es bastante diferente de mi amigo, esa fue la forma que encontré de reflejar la mentoría y todo lo que él me aportó.

Más allá de la inspiración personal ¿Cómo llega la inspiración para esta novela?

Fue en el verano de 2023. Estaba en la playa, en Baiona. Me acababa de comprar unas gafas de sol que venían con una pequeña libreta y empecé a escribir una idea que se me acababa de ocurrir. Pensaba en una urbanización de Monteferro y en la historia que podía esconder. En aquel momento todavía no había ningún crimen; simplemente imaginaba a sus vecinos.

Después guardé la libreta y no volví a acordarme de ella hasta que publiqué 'Marea muerta'. Entonces la recuperé y continué desarrollando la historia.

Tus mejores ideas siempre surgen en Baiona. ¿Dirías que es tu gran musa?

Baiona siempre ha sido mi musa, siempre acabo volviendo porque es donde me siento en casa y donde soy yo mismo al cien por cien. Pero en esta novela también he encontrado inspiración en momentos cotidianos: un luscofusco, un beso, un abrazo... Parece un oxímoron decir que en una novela negra hay mucho amor, pero es así. Alfredo, a través de sus diálogos, reflexiona mucho sobre ello.

Además, tengo tendencia a sobrepensar las cosas y uno de mis remedios es caminar por la muralla de Baiona, con el sonido del mar al lado. Me ayuda a ordenar las ideas, digerirlas y avanzar en mis novelas. Pasear me permite despejar la cabeza y alejar el ruido.

Es curioso porque para ti Galicia es un lugar que transmite paz, pero en tus novelas llevas el caos

Es cierto. Aunque te diré que en 'Nudos de sal' hay una evolución importante en mi estilo como escritor y he querido reflejar mucha belleza a través de la voz de Alfredo. Además, más allá del thriller, hay mucho amor en este libro: amor por la amistad, por la vida, por los hijos o por la pareja. Me he dado cuenta de que escribo mucho mejor desde el amor que desde el odio.

Tras esa evolución como escritor, ¿qué pueden esperar los lectores de Nudos de sal?

Pueden esperar una novela muy entretenida, con giros constantes. Pero, sobre todo, se van a encontrar con unos personajes fantásticos, cuyos contrastes aportan equilibrio a la historia.

¿Ya estás pensando en tus próximas novelas?

Necesito escribir igual que necesito respirar. Si no lo hago, me siento peor. De hecho, ahora mismo tengo cuatro novelas en mente, aunque todavía no puedo adelantar nada sobre ellas.