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La provincia de Pontevedra registró cuatro fallecidos en accidentes de tráfico durante los meses de julio y agosto, una cifra similar a la media de los últimos años.

En total se contabilizaron 438 siniestros, frente a unos 325 de media en ejercicios anteriores, aunque los accidentes con víctimas descendieron hasta los 166, por debajo de los aproximadamente 200 habituales.

Los cuatro fallecimientos se produjeron en tres accidentes y en todos los casos se trató de colisiones frontales. Dos personas murieron el 17 de julio en la PO-510, en O Porriño; un hombre de 39 años falleció el 5 de agosto en la PO-301, en Vilagarcía; y otro de 55 perdió la vida el 24 de agosto en la PO-400, en As Neves.

El balance fue presentado este martes por el subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, junto a responsables de Tráfico y de la Guardia Civil.

Sin víctimas mortales entre peatones, ciclistas o motoristas

Uno de los datos destacados del verano es que no se registró ningún fallecimiento entre los usuarios vulnerables de la vía, es decir, peatones, ciclistas, motoristas o usuarios de vehículos de movilidad personal.

Losada ha subrayado la importancia de este dato después de que el balance acumulado del año hasta el inicio del verano presentase cifras "francamente malas" entre este colectivo; la provincia había contabilizado 12 usuarios vulnerables fallecidos, nueve de ellos peatones y tres motoristas.

El perfil predominante este verano fue el de conductor varón, colisión frontal y carretera convencional.

Alcohol, drogas y velocidad

Durante julio y agosto, la Guardia Civil realizó 33.220 controles de alcoholemia, con un 3,6% de resultados positivos, y 615 pruebas de drogas, de las que cerca del 44% dieron positivo. Más del 80% de los positivos en alcohol y el 92% de los detectados en drogas correspondieron a hombres.

También aumentaron un 14% las denuncias por circular con neumáticos en mal estado y un 6,7% las relacionadas con excesos de velocidad.

En el lado positivo, descendieron las infracciones por no utilizar casco, cinturón o sistemas de retención infantil, así como las relacionadas con el uso del teléfono móvil al volante.

Losada apeló a mantener la "prudencia, respeto a las normas de tráfico y atención a la conducción" como principales herramientas para reducir la siniestralidad.