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Durante la inauguración de la VIII edición del Foro La Toja Vínculo Atlántico, el rey Felipe VI ha puesto el foco en la necesidad de "renovar el orden mundial" y de "prestar atención a las voces críticas" ya que "no todas son destructivas o desmesuradas": "El vínculo atlántico está destinado a pervivir".

De esta forma, Europa Press recoge que Felipe VI ha apuntado en O Grove no solo hacia las guerras actuales, sino también a los retos globales como la transición energética o las llamadas "amenazas híbridas", que ponen en "jaque" a los principios básicos de seguridad, soberanía o la integridad territorial, ha dicho, "para las que el orden normativo tradicional carece de respuesta".

"Tampoco podemos olvidar cuestiones como la necesaria regulación de la inteligencia artificial, que la sujete al control humano y la oriente hacia el bien común", ha reivindicado.

Por ello, ha pedido "prestar atención a las voces críticas" ya que debajo de la crispación actual "puede haber razones sensatas que lleven a perfeccionar lo perfectible, a reformar lo reformable", ha añadido.

"En torno a la crítica medida, al inconformismo razonado y sereno, pueden confluir muchas de las sensibilidades, nacionales e individuales, que participan del vínculo atlántico. Y no solo en la esfera política, también en las universidades, los centros de investigación, los servicios públicos, las empresas, la sociedad civil. Es un esfuerzo que merece la pena y debemos hacerlo juntos", ha apostillado.

El rey ha querido reiterar esto último "con absoluta convicción", justo en el año en que se celebra el 250 aniversario de la Declaración de Independencia de Estados Unidos. "El vínculo atlántico está destinado a pervivir", ha subrayado.

Espacios de confluencia

"Busquemos los necesarios espacios de confluencia. Entendamos el orden mundial como proceso. La cooperación internacional como proceso, la construcción europea también como proceso. Su perfección es el ideal que ambicionamos, pero quizá nunca veamos del todo cumplido porque en su carácter dinámico, de aspiración constante, reside su auténtica fuerza", ha indicado.

Para él, el desorden no tiene por qué ser una fase terminal, sino un estadio que conduzca a un orden internacional mejor, más justo más sólido, más inclusivo y más adaptado a las nuevas necesidades.

El rey Felipe ha pedido "más Europa" y una mayor cooperación global, no solo para las pandemias que vengan, sino "para la paz, para la seguridad, para la defensa de los Derechos Humanos y la Democracia".

"A las democracias europeas nos corresponde, en gran medida, la iniciativa. Somos los grandes garantes del derecho internacional. Por eso, necesitamos ser cada vez más fuertes y autónomos, en defensa, en capacidades industriales, en educación y formación... sin dejarnos amedrentar por nadie y sin perder la coherencia con nosotros mismos", ha indicado.

Además, ha pedido "no perder la esperanza". "En nosotros está la posibilidad de salir, aún más fuertes, aún mejores, de este desorden mundial. Esa posibilidad nos impone una obligación moral. Unámonos para hacerle frente", ha sentenciado.

Antes de su discurso, Felipe VI entregó el premio Foro La Toja-Josep Piqué al expresidente de la República de Portugal Marcelo Rebelo de Sousa, quien ha agradecido este reconocimiento.