La forma de preparar café en casa ha evolucionado mucho en los últimos años. No obstante, hay costumbres que nunca se pierden.
Entre cápsulas, máquinas automáticas y cafeteras de diseño futurista, la clásica moka italiana sigue ocupando un lugar privilegiado en muchas cocinas por una razón sencilla: ofrece un café intenso, de calidad y sin complicaciones.
En ese regreso a lo esencial, la cadena Action ha apostado por democratizar uno de los símbolos más reconocibles del café con su cafetera, disponible por menos de 5 euros.
Cafetera Moka.
Se trata de una cafetera de aluminio con recubrimiento interior antiadherente y sin cantos que facilita eficazmente las tareas de limpieza.
Presenta un sistema basado en la presión del vapor para extraer el café. Además, está diseñada para cocinas de gas, eléctricas y vitrocerámicas, lo que amplía su versatilidad para el uso diario
Pero eso no es todo, tiene una capacidad para tres tazas, ideal para aquellos jóvenes independizados o incluso para familias no muy grandes.
Además, es muy fácil de usar: consta de una parte inferior donde se pone el agua y otra parte superior donde se meten los granos de café. Tras calentarla, solo necesitarás esperar dos minutos a que esté listo.
Cafetera Moka.
La limpieza también juega un papel importante en su mantenimiento. Tal y como se ha mencionado anteriormente, gracias a su recubrimiento antiadherente interior, el proceso resulta más rápido. Eso sí, los expertos recomiendan lavarla únicamente con agua o con jabón suave para preservar mejor el sabor del café a largo plazo.
Además, secarla bien después de cada uso ayuda a conservar el aluminio en mejores condiciones.
Asimismo, en términos prácticos, su tamaño compacto facilita guardarla en cualquier cocina, incluso en espacios reducidos, algo especialmente útil en pisos pequeños o apartamentos.
Esta cafetera también recupera una rutina pausada que muchos consumidores valoran cada vez más.
Preparar el café manualmente permite controlar la intensidad, elegir variedades de grano y personalizar cada taza según el gusto propio.
Para algunos, incluso, se convierte en una pequeña pausa diaria alejada de automatismos.
