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Las claves

María Pombo lleva años siendo una de las influencers más seguidas de España. Sin embargo, lo que pocos saben es que su éxito realmente va mucho más allá de las redes sociales.

La creadora de contenido también ha sabido abrirse camino en el mundo empresarial y uno de sus proyectos más rentables tiene como protagonista al plato más conocido de nuestro país.

La Martinuca, la cadena especializada en tortillas de patatas en la que participan María Pombo, su marido Pablo Castellano y Natalia Coll, se ha convertido en todo un fenómeno gastronómico.

La empresa cerró 2025 con una facturación de 7,3 millones de euros, una cifra que duplica los ingresos obtenidos el año anterior y que confirma el gran momento que atraviesa la marca.

Lo mejor de esta historia es que detrás de este éxito se encuentra una idea tan sencilla que sorprende.

Apostar por un producto tan básico como la patata y convertirlo en una auténtica experiencia para los amantes de la gastronomía ha sido su verdadero secreto.

Y es que mientras muchos restaurantes buscan diferenciarse con cartas interminables, La Martinuca ha hecho justamente lo contrario.

Su apuesta se centra únicamente en la clásica tortilla de patatas, elaborada con una receta casera y una textura poco cuajada que ha conquistado a miles de clientes.

La marca ha conseguido hacerse un hueco en un sector muy competitivo gracias a una fórmula basada en la especialización y la eficiencia.

Y es que además de atender a los clientes en sus locales de Madrid, Barcelona y Sevilla, la marca de la reconocida influencer también trabaja con pedidos para llevar y servicio a domicilio, ampliando así su alcance y adaptándose a las nuevas formas de consumo.

Pero los planes de futuro van todavía más lejos. La marca quiere seguir consolidándose en el ámbito nacional, con próximas aperturas en otras capitales de España.

Una estrategia de crecimiento que demuestra que, en ocasiones, las ideas más simples acaban siendo en muchas ocasiones las más exitosas.