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Las claves

El acceso a la vivienda no es fácil. No estamos descubriendo América. La pregunta es: ¿Alguna vez ha sido fácil adquirir un inmueble?

Maite, arquitecta invitada a 720PODCAST, tiene claro que no: "Entiendo que comprarse una vivienda debería ser más fácil, pero siempre ha sido difícil y eso no se nos puede olvidar".

"Si comprar una vivienda significa que dejo de ir de vacaciones y de viajar, pues igual no quiero prescindir de todo eso", explica.

Y es que bajo su punto de vista, las generaciones anteriores tuvieron que dejar a un lado ciertos lujos como los viajes vacacionales para poder comprarse un piso o una casa.

"Antes, viajar fuera de España era impensable [...] las mejores vacaciones a las que alguien podía aspirar eran ir a la playa", apunta.

¿Qué factores están dificultando el acceso a la vivienda?

Según el análisis de Maite, la dificultad para acceder a una vivienda no depende de un solo factor, sino de la acumulación de varios. Los primeros en los que pone el foco son la falta de oferta y la proliferación de pisos turísticos.

"A un propietario le resulta mucho más rentable tener una vivienda de uso turístico", argumenta. A esto se suman los extranjeros que quieren venir a nuestro país y sí pueden permitirse un inmueble en una zona cotizada.

"¿A quién están dejando fuera? A españoles que les gustaría vivir ahí pero no pueden", expone la arquitecta, quien también pone el punto de mira en la masificación de las grandes ciudades.

Según la entrevistada del podcast, la juventud podría irse a vivir a poblaciones o provincias menos masificadas, comprando viviendas a precios mucho más asequibles.

¿El problema? Que el empleo de las grandes empresas está muy concentrado en ciudades grandes como Madrid y Barcelona.

¿La solución? Para Maite, esta pasa por implantar estrategias que hagan atractivos otros municipios donde los jóvenes puedan adquirir inmuebles a un precio más bajo.

En este punto también surge el concepto coliving, es decir, vivir en comunidad compartiendo piso o habitación.

Maite concluye que no debería ser la solución real al problema: "Nos están haciendo ver que vivir con gente es mejor que tener tu propia casa tranquila donde vas metiendo tus muebles".