Publicada
Las claves

El Congreso de los Diputados ha dicho no a la iniciativa que quería derogar que los trabajadores con 40 años o más cotizados fuesen penalizados por anticipar su jubilación por motivos no deseados.

La reforma partió de los diputados de Podemos pero contó con el voto en contra de PSOE y PP. A favor votaron Sumar, ERC, Junts, Bildu, PNV y el Grupo Mixto (ocho diputados, entre ellos, los cuatro de Podemos).

Paco Crespo es una de esas personas que, tras una dilatada carrera profesional, están sufriendo un recorte en su pensión por haberse jubilado antes de la edad ordinaria. Aunque fuese por causas no achacables a él. Es lo que se conoce como jubilación anticipada involuntaria.

Situación injusta

Crespo es miembro de Asjubi40 (Asociación de Jubilación Anticipada sin Penalización). Se trata de un colectivo formado por alrededor de un millón de personas cuyo fin es eliminar estos coeficientes reductores para personas con largas trayectorias de cotización a la Seguridad Social pero jubiladas antes de tiempo por causas ajenas.

¿Cuáles son dichas causas? Por ejemplo, despido colectivo (ERE) o despido por causas objetivas; también por causas de fuerza mayor; por extinción del contrato por resolución judicial; por muerte, jubilación o incapacidad del empresario; o por extinción del contrato por voluntad del trabajador.

“He trabajado desde los 14 años en tres empresas diferentes, combinando jornadas de trabajo de 8 horas con estudios de la ingeniería técnica”, comienza su mensaje en un vídeo de Asjubi40 de YouTube.

Y prosigue: “He cotizado durante 46 años. Tras sufrir varias crisis laborales, la empresa donde trabajé en los últimos 40 años decidió reducir la plantilla por varios métodos”.

Por esta circunstancia, fue al paro con 60 años para acabar jubilándose con 62 años. “Pero con el 18% de penalización que sufro de por vida”, se lamenta.

De ahí que considere su situación como “muy injusta”, y solicite el final “de nuestra condena”.

Un sentimiento de injusticia y abandono del que culpa tanto a las instituciones como a los sindicatos españoles, a quienes acusa de ignorar sus reclamos.

“Las autoridades de España y otros estamentos como ciertos sindicatos no nos han apoyado. Nos han engañado y nos han dado largas”, concluye.