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Las claves

Con la llegada del verano, muchas terrazas y ventanas se protegen con los toldos. Las altas temperaturas hacen que se utilice este material para proteger de los rayos del sol y, de paso, que no se caliente tanto la casa.

Sin embargo, el arquitecto Jordi Martí lo considera un error mayúsculo. “Si tienes un toldo de color verde que sepas que no funciona bien”, advierte en la red social TikTok. ¿Por qué?

“Porque hay estudios que demuestran que no protege bien del calor”, responde el arquitecto. A continuación, te mostramos sus argumentos.

Colores oscuros

Que hay tantos toldos de color verde en los edificios en España tiene su origen en los años 60 y 70 del pasado siglo XX. Una época en la que se construyeron muchos edificios que necesitaron de protección contra el sol.

El verde fue uno de los colores más asequibles para producir en masa. Además, se considera un color frío que, al filtrar la luz, proyecta una sombra más natural que otros colores. Sin olvidar que el verde transmite esperanza.

Volviendo al arquitecto, y pese a todo lo dicho anteriormente, no duda en afirmar que "el toldo color verde se calienta y es como tener un radiador delante de nuestra ventana. Los colores oscuros absorben mejor el calor”.

Con todo, y como era de esperar, subraya que tener un toldo de color verde “es mucho mejor que no tener nada pero no es ideal porque tenemos una zona especialmente caliente bajo el toldo y el calor va entrando”.

Para refutar sus palabras, echa mano de una tesis doctoral. En concreto, la de Hubertus Pöppinghaus, un arquitecto e investigador alemán famoso por sus estudios sobre el comportamiento térmico de los materiales.

Entre sus conclusiones, que los toldos color verde pueden actuar como un radiador hacia la vivienda. Entonces, ¿cuál sería la fórmula más eficiente desde su punto de vista? Usar un tejido exterior blanco para reflejar la luz y una cara interior oscura para evitar deslumbramientos.

“Pöppinghaus llegó a la conclusión de que los toldos funcionarían mucho mejor si fueran reflectantes por la parte superior y absorbentes por la parte inferior. O sea, un toldo de doble capa”, concreta Martí.

De esta manera, concluye subrayando que “nuestra casa se calienta menos y ahorramos en aire acondicionado”.