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Las claves

El Instituto Nacional de Estadística ha publicado recientemente un informe prospectivo de la población española para el año 2076, dentro de cincuenta años. La principal conclusión es que se espera que España alcance los 53 millones de habitantes, lo que supone un incremento de 3,38 millones de personas.

Los dos motivos principales son la llegada de inmigrantes y el aumento de la esperanza de vida. De hecho, la población va a seguir aumentando a pesar de que se va a perpetuar una dinámica preocupante: van a morir más personas de las que nacen en nuestro país.

Otro factor central es el envejecimiento de la población. Según el estudio, el porcentaje actual de población de 65 años o más es actualmente del 21,1%, que ya supone un gran desafío para el sistema público de pensiones.

Se multiplicará por 13 la población centenaria

En cambio, en 2076, el resto será todavía mayor. El 30,9% de la población superará esta cifra, convirtiendo a España en un país muy envejecido y obligado a invertir una buena parte de sus recursos públicos en los subsidios por jubilación. Un problema preocupante teniendo en cuenta que cada vez hay menos nacimientos y más retirados, lo que reduce la población activa.

En la actualidad, la edad mínima de jubilación está fijada en 66 años y 10 meses y el año que viene subirá a los 67 años. Sin embargo, para los trabajadores que hayan cotizado 38 años y 3 meses este año y 38 años y 6 meses el año que viene, será posible una retirada a los 65 años.

Por ello, en muchos casos y si la edad mínima se mantiene (algo poco probable si se quiere mantener la viabilidad del sistema), en 2076 más de una cuarta parte de la población estaría cobrando la pensión contributiva por jubilación.

El aumento de la esperanza de vida va a significar que la población centenaria (de 100 o más años) se multiplicará por 13 en los próximos 50 años, según las proyecciones del INE, que pasaría de 19.301 personas en 2026 a 259.810 en 2076.

Llama la atención, como se ha apuntado antes con el fenómeno migratorio, que actualmente el porcentaje de población española nacida en España es del 79,8%. Mientras que dentro de 50 años se verá reducida hasta el 59,6%, dato que revela la incorporación progresiva de mano de obra extranjera y sus respectivos familiares.

Los datos apuntan a una conclusión clara: la población española va a aumentar, los trabajadores nacidos en España se van a reducir y deberán ser compensados por la población migrante.