Entre los múltiples atractivos de Galicia, hay uno que hace las delicias de los aficionados al vino y a los sumilleres. Se trata de sus vinos blancos, entre ellos, el albariño. La Rioja Alta acaba de lanzar al mercado ‘Lagar de Cervera 2025’ elaborado por Lagar de Fornelos.
Se trata de un vino que, un año más, vuelve a reivindicar el valor del origen atlántico. “Refleja con claridad el carácter de nuestros viñedos de O Rosal y O Salnés, donde la cercanía al Miño y al Atlántico imprime tensión, salinidad y una maduración precisa”, afirma Olga Verde, enóloga de Lagar de Fornelos.
Se trata de un vino resultado de una cosecha especialmente equilibrada. “Un albariño que combina pureza varietal y profundidad fiel a su origen”, añade la enóloga.
Vendimia y elaboración
Esta cosecha 2025 viene definida por unas buenas condiciones meteorológicas: una primavera lluviosa con temperaturas suaves, un verano moderado que favoreció la maduración equilibrada y progresiva, y una cosecha de gran calidad.
La vendimia, temprana (arrancó el 23 de agosto) fue manual, en condiciones limpias, interrumpida por lluvias ocasionales que no comprometieron la calidad.
Tras una primera selección en campo, la posterior clasificación fue mediante selección óptica, siendo pionera en Galicia en la incorporación de esta tecnología.
Y tras una elaboración orientada a preservar la expresión más pura de la variedad, el vino permaneció en contacto con sus lías finas para ganar complejidad y volumen sin perder frescura.
¿Resultado? Un albariño definido y elegante con precisión atlántica y expresión de territorio. En nariz predominan las notas de fruta blanca crujiente, cítricos y delicados recuerdos minerales.
Mientras que en boca destaca por su equilibrio entre tensión y amplitud, con una acidez perfectamente integrada y un largo final salino que remite de forma inequívoca a su origen atlántico.
