Publicada
Las claves

"El dinero que necesita un comprador para la entrada de una casa en España son 76.000 euros". Así de contundente arranca el experto inmobiliario Sergio Gutiérrez su análisis sobre el acceso a la vivienda en nuestro país, cada vez más complejo para las generaciones más jóvenes.

Y el alquiler tampoco es una opción porque, según el Consejo de la Juventud de España, los jóvenes ya consumen el 98,7% de su salario en el alquiler. Entonces, ahorrar se convierte en una quimera, por lo que es imposible que generen el dinero para la entrada de una casa si no es viviendo con sus padres hasta incluso los 30 años (o más).

Gutiérrez, en una entrevista en la Mirada Crítica, destaca que en ciudades como Madrid o Donosti la entrada puede ascender "hasta los 170.000 euros y sin contar con unos impuestos que oscilan entre el 6% y el 11%".

"Los políticos deben coger las riendas"

Por eso, insiste en la idea de que los jóvenes no tienen ninguna opción de construir un colchón para poder plantearse la compra de un inmueble, por lo que su única alternativa a corto plazo será recibir un aval de sus padres o familiares.

"Antes el alquiler era más bajo; ahora está tan alto que no son capaces de ahorrar ninguna cantidad para llegar a los precios de la entrada de la compra de una vivienda”, remarca el cofundador de Excellence Real Estate Circle.

Asegura que sólo pueden adquirir un inmueble los que reciben ayuda de su familia, como ocurrió con la crisis inmobiliaria de 2008. "Muchos padres avalaron a sus hijos en la crisis del 2008 y es un problema. Ya nos estamos acercando a esa línea roja y podría significar que acaben arrastrando al resto de su familia” en el caso de llegar a un punto en el que los descendientes no tengan liquidez para seguir pagando la hipoteca.

Los menores de 35 años disponen de avales del ICO con préstamos de hasta el 80% del importe de compra, pero "la realidad es que los bancos muchas veces no quieren financiar aunque haya un aval del ICO, por lo que no están funcionando".

Y, ante un panorama tan desolador, ¿cuál es la solución? Gutiérrez emplaza a los poderes públicos, que deben asumir el liderazgo para solucionar una contingencia estructural y que es el principal problema de los españoles, según el CIS.

"Los políticos deberían coger las riendas", concluye con rotundidad. Sin embargo, como el Gobierno y las comunidades autónomas discrepan en las recetas para reducir el precio de la vivienda, la situación está enquistada y no presenta visos de mejoría.