Vivir del campo. Muchas personas han hecho de la agricultura su modo de vida, sobre todo en el pasado, ya que en la actualidad, y al igual que sucede en otros sectores, las nuevas generaciones no lo ven atractivo.
Un dato: según la Encuesta de Población Activa (EPA), y desde la pandemia, la Seguridad Social ha perdido 18.000 afiliados en el campo cada año.
Juan Francisco Rodríguez Chamorro es un agricultor extremeño que, desde niño, ha sentido pasión por el campo. Y en el podcast ‘Zona regable’ ha dado su particular visión de la actual situación que atraviesa el sector.
Transformación enorme
“A la agricultura extremeña estamos ligados porque lo hemos mamado desde pequeños”, afirma Chamorro, como popularmente se le conoce. “Nos metemos en este sector haciendo lo que nos gusta, sabiendo la problemática pero con la esperanza de que cambie”.
Y añade: “Yo recuerdo ir al campo y sentarme en las rodillas de mi padre en un tractor John Deere, trabajando día a día con él, que era un agricultor mediano”.
De ahí que, como se suele decir, lleva ligado al terruño desde que era un niño. Y los tiempos han cambiado una barbaridad.
“La evolución de los tractores y del campo ha sido enorme. Hemos pasado de hablar por telégrafo a tener móviles pequeños”, recuerda.
Tampoco olvida que, antiguamente, “araban con bestias y animales de tiro. Luego pasaron a tractores como el 2030 que eran la bomba en su época. Y, hoy en día, contamos con mucha tecnología en la que hay que invertir para llevar nuestras explotaciones”.
Hablando de inversiones, la pregunta es clara: “¿Es rentable trabajar hoy en el campo? “En el pasado, con pocas hectáreas, como 5 o 10 de frutales, se podía dar de comer a una casa; hoy en día eso es impensable para cualquier cultivo”, reconoce de manera abierta.
¿Y en el presente? “Para ser agricultor hoy, y resultar rentable, es necesario tener una gran extensión de hectáreas y maquinaria. Ya no cualquiera puede dedicarse a esto como antes”, concluye.
