Las familias con hijos a cargo y rentas reducidas pueden acceder a una ayuda económica que alcanza los 1.380 euros anuales por menor.
Se trata del Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), una prestación impulsada por el Gobierno dentro del sistema del Ingreso Mínimo Vital (IMV) y que tiene como objetivo combatir la pobreza infantil y aliviar parte de los gastos asociados a la crianza.
Aunque muchas personas lo desconocen, esta ayuda puede llegar a hogares que no cumplen los requisitos para percibir el IMV completo.
Esto se debe a que los límites económicos exigidos para acceder al complemento son más amplios, permitiendo que numerosas familias trabajadoras con ingresos modestos puedan beneficiarse de este apoyo.
El Complemento de Ayuda para la Infancia está regulado por la Ley 19/2021, por la que se establece el Ingreso Mínimo Vital, y comenzó a abonarse en febrero de 2022. Desde entonces se ha consolidado como una de las principales herramientas de protección para los hogares con menores.
La cuantía varía en función de la edad de los hijos. Las familias reciben 115 euros al mes por cada menor de tres años, lo que equivale a 1.380 euros al año.
Para los niños de entre tres y seis años la ayuda asciende a 80,50 euros mensuales, mientras que para los menores de entre seis y dieciocho años se sitúa en 57,50 euros al mes.
En la práctica, esto significa que una familia con un bebé de un año y otro hijo de siete años puede percibir 172,50 euros mensuales, una cantidad que supera los 2.000 euros al año.
Para acceder a esta prestación es necesario cumplir una serie de condiciones. En primer lugar, la unidad familiar debe contar con al menos un menor de edad a cargo.
Además, los solicitantes deben acreditar residencia legal y continuada en España durante, como mínimo, el año anterior a la solicitud, y la unidad de convivencia debe haberse constituido al menos seis meses antes de presentar la petición.
La Seguridad Social también examina los ingresos y el patrimonio familiar. En términos generales, los ingresos anuales no pueden superar determinados límites que varían según el número de miembros del hogar.
Por ejemplo, una familia formada por un adulto y un menor puede ingresar hasta 34.332 euros al año, mientras que un hogar con dos adultos y tres o más menores puede alcanzar los 58.101 euros anuales.
Respecto al patrimonio, la vivienda habitual queda excluida del cálculo. Sin embargo, los ahorros y otros bienes no pueden superar ciertos umbrales fijados por la normativa, que oscilan entre los 55.460 y los 102.997 euros según la composición familiar.
Una de las principales ventajas de esta ayuda es que puede solicitarse en cualquier momento del año, ya que no está sujeta a convocatorias ni plazos específicos. La tramitación se realiza a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social mediante el formulario del Ingreso Mínimo Vital.
Además, no es necesario presentar una solicitud independiente. Cuando una familia solicita el IMV, la Seguridad Social analiza automáticamente si puede acceder al Complemento de Ayuda para la Infancia.
De este modo, incluso si no reúne los requisitos para percibir el IMV completo, puede percibir la ayuda destinada a los menores a su cargo.
Una vez aprobada la prestación, el pago comienza a realizarse desde el primer día del mes siguiente a la presentación de la solicitud, convirtiéndose en un apoyo económico estable para miles de hogares en toda España.
