La Sagrada Familia, la gran obra del arquitecto catalán Gaudí, ha vuelto a estar de actualidad este mes de junio por la visita del Papa León XIV. El pontífice ofició en la catedral una misa multitudinaria de la que se hizo eco toda la prensa nacional e incluso internacional.
El icono de la Ciudad Condal lleva en reconstrucción muchos años. Se está invirtiendo mucho dinero y tiempo para acabar la obra del creador, factor que ha despertado reticencias entre los vecinos de Barcelona -deseosos de verla terminada- e incluso en el seno del gremio de la arquitectura.
Fredi Turull, arquitecto catalán con más de 30 años de experiencia, ha revelado en una entrevista con el podcast Think Small que "hace años, cuando estaba en la universidad, se era muy crítico con la Sagrada Familia, se despreciaba un poco".
"Esfuerzo tecnológico impresionante"
El experto sugiere que las críticas a la iglesia católica más imponente de nuestro país se debían a todos los recursos que se tenían que destinar para acabarla y, a su vez, al propio diseño arquitectónico, que es demasiado recargado en opinión de parte del sector de la arquitectura.
En cambio, él está de acuerdo con el objetivo de acabar el proyecto de Gaudí, que murió en 1926 cuando la basílica estaba a medio camino aunque sí pudo dejar por escrito los siguientes pasos de la construcción.
"Me parece muy bien si quieren seguir con el proyecto. Hay un esfuerzo tecnológico impresionante y un equipo de gente que quiere llevarlo adelante", afirma Turull.
Desde el punto de vista de la arquitectura de la Sagrada Familia, resalta que "es impresionante; el efecto de las luces, de las cristaleras, los colores... Magnífico. Es verdad que a nivel estético se critica que ahora ya estamos en otra época, pero ya estaba allí, inacabada, y hay un equipo de gente que lo hace bien y consigue además que económicamente todo funcione".
Uno de los avances más recientes ha sido la construcción de la Torre de Jesucristo, que fue inaugurada y bendecida por el Papa León XIV el pasado miércoles 10 de junio.
Ahora, con la finalización de la torre más monumental de la Sagrada Familia, se ha convertido en la iglesia más alta del mundo con 172,5 metros de altura. Un argumento más para apoyar que los arquitectos continúen apostando por terminar la catedral que siempre tendrá la firma del legendario Antoni Gaudí.
