Inés Ures es propietaria y fundadora de una cadena de salones de manicura modernos llamada 'Arpías' y ya cuentan con 15 locales en toda España. Sin embargo, llevar estos negocios es más complicado de lo que parece.
Existe una falsa creencia de que estos locales facturan números desorbitados, pero Ures reveló que esto no es del todo cierto. Tras un desglose financiero, explicó cómo se reparte el dinero de un ticket de 40 euros.
Además, expuso que su competencia, los modelos low cost que cobran 15 o 20 euros por una manicura, es una estrategia insostenible a largo plazo debido a las constantes presiones laborales y fiscales del mercado.
"El ticket medio son 40 euros"
La propietaria habló con el creador de contenido Adrián G. Martín y reveló las cifras de su negocio: "Podríamos llegar a facturar cerca de medio millón de euros con el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) (...) a plena capacidad, poner este salón a facturar más de 300 no es complicado".
Así, explicó que con estas cifras el nivel de rentabilidad que alcanzan es alrededor del 30%: "Arpías de promedio, a velocidad de crucero saca una rentabilidad de entre un 20% y un 30%".
Arpías es un salón de uñas Premium, con lo cual la idea de la fundadora era crear la mejor experiencia posible con locales cuidados, comodidad e higiene y busca competir con el modelo low cost.
Teniendo esto en cuenta, el perfil de cliente que va a estos salones es uno que está dispuesto a pagar más de 30 o 20 euros por el servicio. Con esto, señaló la fundadora que "el ticket medio de Arpías en general son unos 40 euros y las manicuras van desde los 30 y pico euros hasta los 50 y 60 euros".
"El margen bruto de rentabilidad ronda entre un 55% y un 45% antes de quitar alquiler, suministros y seguros, ahí ya te sale entre el 20% y el 30%", explicó la propietaria.
De esta manera, decidió desglosar estos datos financieros con un ejemplo: "Un cliente paga 40 euros, hay que quitar el IVA, por lo tanto ya nos
Inés, dueña de un salón de uñas: “Facturamos cerca de medio millón de euros al año, la rentabilidad es del 30%”
quedamos con 33 euros", comenzó exponiendo.
"Luego, le tenemos que quitar lo que nos ha costado pagarle esa hora de trabajo a la manicurista, el coste de hora teórico, teniendo en cuenta el tiempo de vacaciones de esa persona, puede rondar los 16 euros. Entonces, ahí de 33 euros ya le has quitado 16 euros, ya estamos en ese 50%, 60% de margen", continuó enumerando.
Así, manifestó que "luego el coste de los productos que puede ser un euro y algo, y ahí ya te quedas con el margen de un 50% o 60% dependiendo mucho del mes del año y la ocupación".
Asimismo, la fundadora aprovechó para exponer cuál es una de las grandes mentiras que envuelve a este tipo de local: "La gran mentira del negocio es que se gana mucho porque el salón está lleno".
"Parece que se gana muchísimo dinero y realmente hacer funcionar rentablemente un negocio como este requiere muchísimas dimensiones operativas de compras, de gestión de personal", señaló la propietaria.
Así, Ures reveló que, por ejemplo, el modelo de locales low cost "a la larga desaparecerá, es insostenible esos precios": "La presión laboral y la presión fiscal va a seguir subiendo, al final repercutirá al cliente si queremos continuar dando esta calidad de servicios".
La realidad es que la propietaria mencionó que al sacar los números se descubre que "el precio medio tiene que ser eso 35, 30 o 40 euros", que es su modelo de negocio.
Con esto, Inés Ures ha conseguido crear una franquicia que pretende que crezca hasta los 70 u 100 locales en España, con un método de crecimiento que le ha permitido crear un valor añadido a un servicio que parecía que ya se había inventado todo.
