Luxemburgo es uno de los países más pequeños de la Unión Europea (UE), pero al mismo tiempo es uno de los más prósperos. Con tan sólo 687.000 habitantes, equivalente a los habitantes de las ciudades de Sevilla o Zaragoza, presenta la renta per cápita más alta de todo el espacio comunitario.
Por ello, como era de prever, también cuentan con un sistema de pensiones muy atractivo. Según Just Arrived, plataforma de información oficial sobre el país fundador de la UE, la edad de jubilación legal está fijada en los 65 años, pero con cuantías muy superiores al sistema público español o de otros estados europeos.
El importe mínimo cuando se ha realizado una carrera profesional completa, con 40 años cotizados, ascendió en 2025 a 2.293,55 euros brutos al mes. Por otra parte, el importe máximo está limitado a 10.613,30 euros brutos al mes. Cifras muy alejadas de las que se ven en España, donde la pensión máxima supera ligeramente los 3.000 euros antes de impuestos.
Jubilación anticipada y premio al ahorro individual
Además, el sistema de pensiones del Gran Ducado de Luxemburgo incluye una cláusula para fomentar la jubilación anticipada siempre que se haya llegado a los años mínimos de cotización.
A partir de los 57 años, siempre que el contribuyente acredite 480 meses de seguro obligatorio; o a partir de los 60 cuando al menos 120 meses (10 años) de trabajo registrado durante la vida laboral sean de trabajo real y bajo seguro obligatorio. En cambio, para prejubilarse a partir de esta edad también se contabilizan los periodos complementarios, que son la etapa de bachillerato, universidad o de tesis doctoral.
En nuestro país, en cambio, en 2026 sólo los españoles que hayan cotizado al menos 38 años y 3 meses se pueden jubilar de forma ordinaria y anticipada a los 65 años; si no, deben esperar a los 66 años y 10 meses. También existe la posibilidad de retirarse antes, pero a costa de una penalización.
Luxemburgo tiene, a su vez, bien engrasado un sistema de fomento del ahorro individual. Concede deducciones fiscales de hasta 4.500 euros para aquellos ciudadanos que recurran a productos de ahorro privados para su jubilación.
La política de pensiones de Luxemburgo es totalmente opuesta al sistema español, en buena parte por las amplísimas diferencias económicas y sociales entre ambas naciones. Sobre todo, porque España tiene prácticamente 50 millones de habitantes y más de 6 millones de personas retiradas.
Eso sí, ambos gobiernos apuestan por extender la edad mínima de jubilación a través de un retiro activo o progresivo, que consiste en seguir trabajando menos horas al día mientras se cobra una parte de la prestación por jubilación. El principal motivo es compensar el aumento de la esperanza de vida, que conlleva un aumento del tiempo en que se tiene que sostener económicamente a los mayores.
