Mientras buena parte del campo español atraviesa dificultades marcadas por los bajos precios, el aumento de costes y la incertidumbre, algunos agricultores han encontrado en un cultivo poco habitual una vía para multiplicar sus ingresos.
Es el caso del pistacho, un fruto seco cuya expansión en España ha sido especialmente notable en Castilla-La Mancha, una de las regiones con mejores condiciones climáticas para su desarrollo.
Entre quienes apostaron por este cultivo destaca Juan José Chacón, agricultor de Pozuelo de Calatrava (Ciudad Real), que decidió dejar atrás las explotaciones tradicionales de cereal y olivar para centrar sus esfuerzos en el pistacho.
Un cambio de rentabilidad
"Pasé de ganar 40.000 euros con el cereal y el olivo a ganar 650.000 euros al año gracias al pistacho", asegura el agricultor.
Chacón comenzó a invertir en este cultivo en 2010 tras solicitar un crédito bancario de 6.000 euros, una cantidad modesta para un proyecto que con el paso de los años ha crecido de forma exponencial.
Actualmente gestiona unas 160 hectáreas dedicadas al pistacho y atribuye buena parte de su éxito a una estrategia basada en la reinversión constante. "Con lo que gano, lo vuelvo a invertir en tierras para pistachos", explica.
Su confianza en este fruto seco es absoluta. "Creímos en el futuro del pistacho y apostamos por él", afirma.
De hecho, considera que sus posibilidades de rentabilidad son difíciles de igualar dentro del sector agrario. "No hay producto en el campo que se iguale a él. Ni en inversión, ni en producción ni en rentabilidad", sostiene.
Por su parte, el auge del pistacho en España se ha visto impulsado por una demanda creciente tanto en el mercado nacional como internacional.
Además, España se ha consolidado en los últimos años como uno de los principales productores europeos de este fruto seco, con miles de hectáreas plantadas principalmente en Castilla-La Mancha.
Precisamente por ello, las previsiones de Chacón continúan siendo optimistas. "Si esta explotación sigue al ritmo que la llevamos se puede ir al millón o dos millones de euros, tranquilamente", asegura sobre la evolución de su negocio.
No obstante, el agricultor también advierte de las dificultades iniciales que implica este cultivo, especialmente por la elevada inversión que requiere durante los primeros años.
"Se puede vivir del pistacho, incluso como un marqués, pero al principio hay que poner mucho dinero. Hay cuatro o cinco años hasta que coge rentabilidad y si lo aguantas, te puedes hacer millonario", concluye.
