La Ley de Bienestar Animal, Ley 7/2023, regula la protección y derechos de las mascotas en España, con el objetivo de introducir normativas para garantizar la seguridad de las mascotas y mejorar la convivencia ciudadana.
Entre las medidas más destacadas se encuentra la prohibición expresa de dejar a los animales sueltos o sin supervisión en espacios públicos y áreas privadas de acceso común, una regulación que busca acabar con prácticas habituales como dejar el perro atado a las puertas de los comercios.
Esta normativa traslada una mayor responsabilidad a los propietarios, quienes ahora se enfrentan a sanciones económicas considerables si no mantienen un control directo y constante sobre sus compañeros de cuatro patas.
¿En qué consiste esto?
La ley prohíbe que los animales, especialmente perros, transiten sueltos o deambulen de forma autónoma por espacios públicos o privados de acceso público sin la supervisión directa y presencial de la persona responsable.
Todo esto siempre y cuando se encuentren en las zonas específicamente habilitadas por los ayuntamientos, como parques caninos, los perros deben ir siempre atados.
En este sentido, las administraciones locales son las encargadas de delimitar y habilitar espacios específicos en los que sí esté permitido que los animales puedan estar sueltos para ejercitarse y socializar, siempre respetando la convivencia y la seguridad.
Incumplir estas normas, es decir, dejar al perro suelto donde no está permitido o dejarlo solo atado en un comercio, está tipificado generalmente como una infracción leve, lo que puede acarrear multas desde los 500 euros hasta los 10.000 euros.
¿Qué más dice la Ley 7/2023?
La normativa pone especial foco en combatir el maltrato, el abandono y la cría descontrolada mediante la prohibición de diversas conductas como la citada anteriormente.
No se puede dejar a un perro solo en casa durante más de 24 horas consecutivas. Para los gatos, el límite máximo de aislamiento se extiende a las 72 horas. También, está prohibido mantener de forma permanente a perros y gatos viviendo en balcones, terrazas, azoteas, sótanos, patios o vehículos.
Por otro lado, queda terminantemente prohibida la venta de perros, gatos y hurones en tiendas de mascotas, así como su exhibición en escaparates con fines comerciales. La compra solo puede realizarse a través de criadores autorizados y registrados, y la adopción mediante protectoras.
Asimismo, la reproducción de animales de compañía queda reservada exclusivamente a criadores inscritos en el Registro Oficial. Por ello, se establece la obligatoriedad de esterilizar a los felinos y a aquellos animales con acceso incontrolado a otros para evitar camadas indeseadas.
Es importante acotar que no cualquier animal es considerado mascota. La ley trabaja como un listado de especies permitidas basado en criterios de seguridad ciudadana, salud pública y medio ambiente. Así, animales exóticos, silvestres, invasores o venenosos como reptiles, arañas o ciertos roedores no están permitidos en los hogares.
De esta manera, esta legislación que entró en vigor en el año 2023 y luego fue modificada en el 2025, ha supuesto un cambio de paradigma legal, dejando de considerar a los animales bienes o cosas para ser reconocidos como seres vivos y protegidos.
