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Las claves

Ropa usada, tecnología, recibir pagos a través de plataformas digitales... Ingresos digitales que no pasan ‘de lado’ por parte de Hacienda. De hecho, la Agencia Tributaria (AEAT) enviará este año más de 437.000 avisos preventivos relacionados con este tipo de ingresos.

“Las ventas en Vinted o Wallapop pueden acabar generando problemas con Hacienda”, afirma Pablo Vega, experto en finanzas de Roams.

Un control, cada vez más patente, debido al auge del mercado de segunda mano. Un dato: según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), más del 60% de los internautas españoles usa plataformas digitales de compraventa o economía colaborativa.

Implicaciones fiscales

“La economía digital ha cambiado completamente la forma en la que muchos ciudadanos obtienen ingresos extra”, señala Vega. “El problema es que gran parte de los contribuyentes siguen sin saber cuándo esas operaciones tienen implicaciones fiscales”.

Importante: vender productos usados no implica automáticamente tener que pagar impuestos. Esto es así, sobre todo, si los artículos se venden por debajo del precio de compra original. Pero ¿y si se venden por encima?

“Pueden surgir obligaciones fiscales cuando existe una ganancia económica, una actividad recurrente o una intención comercial continuada”, matiza Pablo Vega.

Entonces, esa diferencia debe declararse en la Renta como una ganancia patrimonial derivada de la transmisión de otros elementos patrimoniales. Debe integrarse dentro de la base del ahorro si le quitas la parte “derivada de la transmisión de otros elementos patrimoniales”.

Dicho de otra manera: no tributa el importe total cobrado por la venta, sino la ganancia obtenida respecto al precio de compra original.

Ganancias que, actualmente, tributan entre el 19% y el 30% según el importe total acumulado en la base del ahorro del contribuyente.

“En la práctica”, prosigue Vega, “la ganancia se suma a la base del ahorro y paga impuestos por tramos: el 19% para los primeros 6.000 euros y solo el 30% cuando el total supera los 300.000 euros”.

Y concluye: “Por eso, en ventas puntuales entre particulares, lo habitual es que, si hay que tributar, se aplique uno de los tramos más bajos. El objetivo de Hacienda no es perseguir a quien vende una chaqueta usada de forma puntual, sino detectar actividades económicas que hasta ahora podían pasar desapercibidas”.