Durante años, la jubilación flexible ha estado reservada a los trabajadores asalariados, lo que excluía a los autónomos de la posibilidad de seguir trabajando mientras percibían parte de su pensión.
El Gobierno ha decidido ahora eliminar esa diferencia y extender esta fórmula también a este colectivo, ampliando así el alcance de un sistema hasta ahora limitado a los empleados por cuenta ajena.
El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto que reforma la jubilación flexible y permite, por primera vez, que los autónomos compatibilicen su actividad profesional con el cobro parcial de la pensión.
La medida se enmarca dentro de la reforma de pensiones pactada entre el Gobierno, sindicatos y empresarios en 2024 y entrará en vigor tres meses después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La principal novedad de la norma es que los jubilados autónomos podrán volver a desarrollar una actividad por cuenta propia sin renunciar completamente a su prestación. En concreto, podrán percibir hasta un 25% de la pensión mientras mantengan su actividad laboral.
No obstante, la regulación establece una condición para acceder a esta modalidad: no haber estado dado de alta como autónomo en los tres años anteriores a la fecha de jubilación.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, defendió la reforma asegurando que "nuestro objetivo es que los trabajadores tengan más y mejores opciones a la hora de jubilarse o compatibilizar empleo y pensión".
Además de incorporar a los autónomos, el Gobierno también flexibiliza las condiciones para los asalariados jubilados que quieran reincorporarse parcialmente al mercado laboral.
En su caso, la jornada compatible con la pensión pasa del actual margen del 25%-75% al nuevo rango de entre el 33% y el 80%.
La norma incluye también incentivos económicos para quienes decidan volver a trabajar después de jubilarse.
Así, los pensionistas que regresen al mercado laboral al menos seis meses después de haber accedido a la jubilación podrán beneficiarse de incrementos adicionales en la cuantía de la pensión.
Según el Ministerio, la reforma busca facilitar una transición más flexible entre empleo y jubilación y favorecer que quienes deseen continuar trabajando puedan hacerlo sin perder completamente su prestación.
"Los incentivos para la jubilación demorada y las mejoras en la jubilación activa están dando importantes resultados. Hemos facilitado diferentes opciones a los pensionistas para que, siempre desde la voluntariedad, elijan la modalidad que más se adecúe a su situación", señaló Saiz.
