Son ya tres meses consecutivos en los que se aprecia una caída en la compraventa de viviendas. Así, en marzo cayó un 2,2%; en febrero, un 0,5%; y, en enero, un 5%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
“Lo relevante no es solo que llevemos tres meses consecutivos de caídas, sino cómo se están produciendo”, advierte Iñaki Unsain, Personal Shopper Inmobiliario (PSI).
Y añade: “El mercado sigue teniendo una demanda muy sólida, pero cada vez hay menos vivienda disponible para sostener el volumen de operaciones que vimos durante 2024 y buena parte de 2025”.
Nueva y usada
El también CEO de ACV Gestión Inmobiliaria subraya que, estos tres primeros meses de 2026, no hacen sino confirmar “una fase de ajuste marcada por un problema estructural de falta de oferta, especialmente en vivienda asequible y obra nueva”.
Porque, como indica el experto, el volumen de actividad sigue siendo elevado. “No estamos viendo un frenazo de demanda como en otros ciclos inmobiliarios. Lo que vemos es un mercado incapaz de crecer porque no tiene suficiente producto para absorber toda la presión compradora existente”, remarca.
De entre los datos del INE, Unsain pone el foco en el comportamiento de la vivienda usada y la obra nueva. Mientras las compraventas de vivienda usada lograron mantenerse prácticamente planas (+0,2%), la vivienda nueva registró una caída interanual del 10,2%, el peor dato del trimestre.
“El dato más preocupante es el desplome de la obra nueva. En enero todavía veíamos cierta fortaleza mensual en este segmento, pero marzo confirma que sigue siendo claramente insuficiente para aliviar la presión del mercado”, sostiene Unsain.
Y es que, en la actualidad, apenas el 21,3% de las operaciones corresponden a obra nueva, frente al 78,7% de vivienda usada. Es decir, hay una fuerte dependencia estructural del mercado de segunda mano.
¿Y la vivienda protegida? Sus operaciones descendieron un 10,4% interanual y apenas representaron el 6,2% del total de compraventas.
“La vivienda protegida continúa siendo residual y eso agrava todavía más las tensiones de acceso a la vivienda”, sostiene Unsain.
Para el experto, esta combinación de baja producción de vivienda nueva y ausencia de oferta asequible explica por qué los precios continúan subiendo pese a la moderación de las operaciones.
Madrid y Cataluña
Significativos son los resultados de los dos grandes mercados: Madrid y Cataluña. En el primero, la caída fue del 1%, mientras que, en el segundo, del 0,1%.
“Que mercados como Madrid o Cataluña entren en negativo es muy significativo porque son zonas donde sigue existiendo una enorme presión compradora”, relata Unsain.
Y concluye: “El problema es que cada vez hay menos propietarios dispuestos a vender y menos vivienda nueva entrando al mercado”.
