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Las claves

Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), relativos al mes de marzo, ofrece varias lecturas sobre el mercado inmobiliario. Sobre todo si ponemos el foco tanto en la vivienda nueva como en la de segunda mano.

“Las operaciones en vivienda nueva caen un 10% respecto al mismo periodo del año anterior”, afirma Ferran Font, director de Estudios de pisos.com.

Y añade: “Por el contrario, la vivienda de segunda mano, que vuelve a representar cerca del 80% de toda la actividad, se mantiene prácticamente estable en términos interanuales”.

Elevada actividad

Con estos datos sobre la mesa, Font apunta a que “el primer trimestre del año se cierra con una cierta moderación respecto al extraordinario dinamismo registrado un año antes”.

Eso sí, matiza que “aunque el volumen de operaciones se sitúa un 2,2% por debajo del registrado en marzo del año pasado, conviene poner el dato en contexto: se trata del mejor mes de marzo desde 2007, excluyendo únicamente el de 2024”.

Es decir, que las más de 61.000 viviendas vendidas confirman que el mercado residencial “continúa inmerso en un ciclo de elevada actividad”.

En total, y sumando el acumulado de los últimos doce meses, “el mercado se mantiene muy cerca de las 710.000 compraventas”.

¿Y qué se puede esperar en los próximos meses? “Las perspectivas apuntan a que el mercado mantendrá niveles elevados de compraventa, especialmente ante las expectativas de nuevas subidas de precios y un posible cambio de escenario en los tipos de interés derivado de la actual situación geopolítica”.

Este es un factor que ya comienza a reflejarse en la evolución del Euríbor. “La incertidumbre internacional y, sobre todo, la persistente falta de oferta seguirá condicionando la evolución del mercado residencial a corto plazo”, sostiene el experto.

Y concluye a modo de resumen: “Los datos confirman una tendencia de ligera desaceleración interanual, aunque dentro de un contexto de actividad todavía muy elevada”.