“Siempre es un buen momento para invertir. La cuestión es en qué inviertes”. Son palabras del economista e inversor Gustavo Martínez en una entrevista con EL ESPAÑOL. Y es que las opciones son de lo más variadas: bolsa, ladrillo, fondos, oro...
Entonces ¿dónde invertir? “Lo más potente es todo lo que tenga que ver con las commodities, con las materias primas. De hecho, los gestores que mejor lo están haciendo son los que están invertidos en materias primas”, sostiene.
Y añade: “No sólo hablo de materiales industriales, o de metales industriales como el cobre, el aluminio o el zinc, por ejemplo. También de metales no industriales que son protectores de poder adquisitivo a largo plazo como el oro, la plata, el platino y el paladio”.
Invertir en oro
Martínez deja claro que todas las commodities y los productores de commodities “son muy atractivos ahora y están cotizando a infravalor en relación con la moneda FIAT”.
Recordemos: cuando hablamos de moneda FIAT, o dinero fiduciario, lo hacemos de dinero sin respaldo en metales preciosos como el oro.
Hablando de oro, siempre se ha dicho que era una inversión para ricos, que una persona de clase media no podía hacerlo. De ahí su apuesta por el ladrillo. Una apuesta equivocada, según el experto.
“La clase media tenía que haber invertido en oro desde el año 2000”, subraya. Y lo explica comparando el oro con la vivienda a partir de ese año.
“Si tú hubieras comprado vivienda ese año, la vivienda cotizaba en Madrid a 1.000 euros el metro cuadrado, y ahora está a 3.500-4.000 euros, aproximadamente”, comienza su disertación. “Es decir, la vivienda en 25 años se ha multiplicado por cuatro”.
¿Y el oro? “El oro estaba en el año 2000 en 300 dólares la onza y ahora está en casi 5.000 dólares. Es decir, se ha multiplicado por 13”, prosigue.
Por lo tanto, si comparamos ambos, si una persona hubiera cambiado sus euros por oro en el año 2000 hubiera ganado valor adquisitivo por 13 veces. En vivienda, solamente por cuatro veces.
“Entonces, hubieras podido comprar oro en cualquier cantidad, no tienes por qué comprar todo tu patrimonio en oro. Cualquiera puede acceder a un gramo de oro. Cualquiera puede tener esos ahorros y comprar oro”, continúa.
Además, el oro sube un 12% anualizado desde el año 2000. Por lo tanto, “es más rentabilidad que la bolsa americana desde ese año. A 25 años, el oro bate a la bolsa norteamericana, incluidos los dividendos que paga la bolsa americana”.
Y concreta: “Estamos hablando de la única vacuna que existe contra un sistema que es depredador, que trata de confiscarte vía inflación”.
Por último, Gustavo Martínez remarca que “el ahorro sin inversión no vale nada porque te lo van a robar. Te lo van a quitar vía inflación”. De ahí que haya que invertir.
“Porque el dinero que no inviertas se marchita. Es como una semilla. Si no la riegas, se marchita. Y eso pasa cuando no inviertes tus ahorros”, concluye.
