La inflación del mes de marzo en España subió al 3,4% en marzo según el Instituto Nacional de Estadística (INE), más de un punto porcentual respecto a febrero. ¿Culpable? El encarecimiento de los carburantes a raíz de la guerra en Oriente Medio, cierre del Estrecho de Ormuz incluido.
Dicho de otra manera, el bolsillo de los ciudadanos se resiente. “El petróleo, la energía en general, es la herramienta más inflacionaria que existe”, afirma el economista e inversor Gustavo Martínez en una entrevista con EL ESPAÑOL.
Y añade: “La inflación se padece por los ciudadanos, no se mide. Ese es el gran problema que nos cuentan, que vemos la inflación con el IPC”.
Billete de 50 euros
Gustavo Martínez, que se autodefine como “un gran apasionado de los mercados financieros y de la búsqueda insaciable de valor y rentabilidad”, remarca que la inflación se padece. Y, para corroborarlo, hace una comparación entre un billete de 20 euros del año 2020, y otro de 50 euros en la actualidad.
“El poder adquisitivo de un billete de 50 euros de hoy se asemeja al de un billete de 20 euros de 2020. Es decir, lo que puedes hacer hoy con un billete de 50 euros es parecido a lo que podías hacer con un billete de 20 euros en 2020”, apunta.
Y va más allá: “El español no sabe lo que es la inflación. Si le preguntas a alguien, te dice que es porque el empresario sube el precio del yogur. Nada más lejos de la realidad”.
Entonces ¿cuál es la realidad buena? “La inflación viene producida por la irresponsabilidad fiscal de los Estados, en su mayor porcentaje”, afirma categórico.
¿Y se puede corregir? “La inflación es sistémica, no se puede corregir ya. ¿De qué me sirve que el BCE suba los tipos de interés 50 puntos básicos si el ciudadano se está empobreciendo a razón de un 9% en términos nominales poseyendo moneda fiat”.
Para los más profanos en el tema, moneda fiat, también conocida como dinero fiduciario, es dinero que no cuenta con el respaldo en determinados metales preciosos como es el caso del oro.
Emitida por bancos centrales, su valor se basa en la confianza, el decreto gubernamental y la aceptación generalizada como medio de pago. Con el paso del tiempo pierde valor por la inflación.
“Si tú quieres realmente cargarte la inflación tienes que marcarte un Volcker del año 1980 y subir los tipos de interés al 10%”, sostiene Gustavo Martínez. Recordemos que Paul Volcker fue presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos entre 1979 y 1987.
Para combatir la inflación, Paul Volcker situó los tipos de interés por encima del 19% en 1981, cuando en 1978 estaba en el 8%. Y eso se tradujo en un frenazo de la economía a la par que provocó dos recesiones y un alto desempleo. Pero dio resultado: en 1983, la inflación bajó al 4%.
“Así si te cargas la inflación pero a costa de qué. Pues a costa de hacerte el harakiri político y de adelantar una crisis económica. Eso no puede darse ahora”, concluye.
