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Las claves

Esther Reeds es una joven malagueña creadora de contenido que contó a través de sus redes sociales cómo ha sido vivir en una casa prefabricada de 28 metros cuadrados los últimos cuatro años y nueve meses junto a su pareja y sus dos gatos.

Esta vivienda supuso una inversión total de 25.000 euros, pero, a pesar de ello, la joven señaló que le permitió ahorrar dinero para adquirir y reformar su nueva casa.

En general expresó que la convivencia en un espacio tan reducido ha probado ser agobiante. Además, aprovechó para aconsejar desde su experiencia a aquellos que estén pensando en comprar una casa prefabricada.

"Para más de 3 años..."

Reeds señaló que "la casita me costó 19.000 euros, luego pusimos el tejado y obviamente la estructura de abajo, que eso fueron 5.000 euros más, así que más o menos fueron unos 25.000 euros".

De esta manera, la joven malagueña comentó que "llevamos viviendo aquí cuatro años y nueve meses y tengo que decir que se nos ha hecho muy pequeña, ha sido muy duro, no lo voy a romantizar".

"Está muy guay y me ha dado la oportunidad de poder ahorrar y comprarme la casa que estoy reformando ahora, pero siento que se queda muy corta", continuó señalando Reeds. Así, explicó que al final vivir dos gatos y dos personas es difícil mantener el orden: "Es un espacio muy pequeño, son 28 metros cuadrados".

Con esto, confesó que "esta casa para una temporada corta, como hemos hecho nosotros, me parece una gran oportunidad", no solo por poder ahorrar y estar independizado, sino también porque "después la puedes alquilar o hacer con ella otras cosas".

Como punto positivo de este tipo de vivienda, según continuó la joven, es el poder tener una propiedad y no tener que pagar alquiler, lo que permite ahorrar para más adelante comprar un piso.

Por el contrario, como mencionó, lo peor para ella y su pareja fue la falta de espacio que al final resulta en "una falta de intimidad", pero también expresó que a nivel térmico es muy incómodo, porque se sienten mucho los cambios de temperatura dentro de la vivienda, un tema que resolvieron a medias con el tejado, pero seguía siendo molesto

"Sin aire acondicionado no se puede vivir ni en verano ni en invierno", expresó añadiendo que otra de las ventajas del tejado fue que "antes la lluvia sonaba muchísimo a un nivel que dolía la cabeza un montón".

No obstante, acotó que "nosotros compramos la caseta más barata que había en el mercado porque era la que nos podíamos permitir". Con esto señaló que por esto, la casa ahora tiene señales de deterioro por el paso de los años.

Por ello, aconsejó que "si estás pensando comprarte algo así y tienes un poquito de más presupuesto, invierte en buenos materiales, buenos aislantes y sobre todo intenta que la casa sea lo más grande posible porque de verdad que con el paso de los años se te queda pequeña".

Otro de los problemas que recalcó la joven estaba relacionado con que la casa se encuentra en una estructura, con lo cual si hay mucho movimiento "retumba toda la casa" e incluso especificó que "si alguien está debajo de la casa hablando, yo le escucho perfectamente".

¿Qué son estas casas?

Las casas prefabricadas son uno de los fenómenos resultado de la crisis de la vivienda y se han convertido en una opción innovadora que además sirve como alternativa económica.

Este tipo de vivienda son casas que se construyen por partes en una fábrica y, una vez terminadas, se transportan al terreno y se ensamblan sobre una cimentación previamente preparada.

Por lo general, suelen estar listas en 4 o 6 meses y suelen ser entre un 15% y un 25% más baratas que una obra tradicional, por esto, se ha convertido en una solución para muchos españoles.

No obstante, es importante tener en cuenta las recomendaciones de Esther Reeds, ya que, a pesar de ser más baratas, podrían no ser una solución viable para algunos que tengan un perfil más destinado a una vivienda convencional.