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Las claves

España presenta una extraña paradoja: la economía española parece crecer, mientras los bolsillos de los españoles no. Así, ha habido un cambio interesante en la economía familiar donde los padres deben ayudar económicamente a sus hijos, incluso cuando están independizados.

Esto ha creado a la llamada 'generación sándwich' conformada por aquellos que han tenido que mantener a sus padres y ahora deben ayudar a sus hijos a hacer frente a gastos como el alquiler y que puedan llegar a fin de mes.

Así, los jóvenes consiguen sobrevivir en una economía que les hace imposible hacer frente a todos sus gastos con su salario. Así, hay casos como Montse una madre jubilada que debe ayudar económicamente a sus hijos porque "no llegan".

La 'generación sándwich'

El 42% de los españoles mayores de 55 años afirma haber ayudado económicamente a sus hijos durante el último año, estos son la llamada 'Generación sándwich'. Esta cifra refleja la dificultad de los jóvenes para alcanzar la independencia financiera total.

Así, se dan casos como el de Montse una madre jubilada que tiene dos hijos de 35 y 42 años: "No llegan con el alquiler del piso y también les ayudamos con las niñas", expresó a Antena 3 la jubilada recalcando que ahora destina incluso parte de su propia pensión para ayudarles. "Los que ya somos más mayores estamos ahí cojeando porque tenemos que ayudar a todos", explicó.

Al igual que la jubilada, Ana y José, que son padres de cinco hijos, tienen que ayudar a sus hijos a hacer frente al alquiler: "Una hija que te cobra 1.200 euros y está pagando 800 euros de alquiler, ya me dirás cómo llegan".

No obstante, hay madres que prefieren ayudar cocinando tuppers de comida para sus hijos o con la cesta de la compra.

También, hay otros casos como Maite que deja una parte de su pensión para destinarla a sus hijos o nietas: "Una ayudita siempre viene bien, todo está muy caro, el alquiler, los colegios...".

El economista, Emilio Vizuete, explicó a Antena 3 que "cuando analizamos los datos más fríamente de la economía española vemos que crece, pero los salarios tienen un bajo poder adquisitivo".

Lo cierto es que esta situación genera una nueva preocupación en que esta generación derive sus ahorros a mantener a sus hijos y comprometa su propia calidad de vida y su calidad de ahorro de cara a la dependencia futura.

Así, esta realidad muestra que mientras los datos de crecimiento de la economía española pueden ser positivos, el poder adquisitivo de los salarios, sobre todo entre los más jóvenes, sigue siendo insuficiente frente al coste de la vivienda, convirtiendo a los padres y abuelos en su sustento económico.