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Las claves

Montar una empresa puede ser el primer gran paso para poner en marcha una idea de negocio, pero también una de las primeras barreras con las que se encuentra cualquier emprendedor.

Mientras algunos países han simplificado al máximo los trámites para favorecer la creación de sociedades, otros mantienen procesos más lentos, costosos y burocráticos.

El contraste entre Reino Unido y España es claro: en territorio británico es posible constituir una empresa en menos de 24 horas por apenas 114 euros, mientras que en España abrir una sociedad limitada sigue suponiendo varios días de espera y unos costes que pueden superar los 500 euros.

De ese modo, el modelo británico se ha convertido en un referente por la rapidez y sencillez con la que permite poner en marcha una sociedad limitada.

A través del portal oficial de Companies House, cualquier emprendedor puede registrar su empresa de forma completamente digital, pagar una tasa única de 100 libras (unos 114 euros) y obtener en un plazo de 24 horas el certificado de constitución que acredita que la sociedad ya existe legalmente.

Todo el procedimiento se realiza en línea y sin intermediarios. El emprendedor introduce los datos de la empresa, verifica su identidad y recibe la documentación por correo electrónico.

Además, el sistema permite tramitar al mismo tiempo el alta en el impuesto de sociedades e incluso registrar la empresa para gestionar nóminas si va a contratar empleados.

En otras palabras, el proceso está diseñado para que crear una empresa sea rápido, accesible y con la mínima burocracia posible.

La situación en España es diferente. Aunque en los últimos años se han dado pasos hacia la digitalización, constituir una Sociedad Limitada sigue implicando varios trámites obligatorios y costes asociados desde el primer momento.

Aunque la ley permite crear una sociedad con un capital social mínimo de un euro, los gastos administrativos elevan notablemente la factura inicial.

El certificado de denominación social para reservar el nombre de la empresa cuesta alrededor de 17 euros. A ello se suman los honorarios notariales, que suelen oscilar entre 150 y 300 euros, además de la inscripción en el Registro Mercantil, que ronda los 200 euros.

En conjunto, poner en marcha una sociedad limitada en España puede costar entre 400 y 600 euros, sin contar el gasto de gestoría si se recurre a asesoramiento externo.

La gran diferencia no está solo en el coste, sino también en la intervención obligatoria de terceros.

En Reino Unido el proceso es completamente autónomo y digital, mientras que en España la ley sigue exigiendo la participación de un notario para otorgar validez legal a la constitución de la empresa.

Aunque desde 2026 puede hacerse por videoconferencia gracias a la digitalización notarial, este paso sigue siendo imprescindible y genera un coste que ralentiza el proceso.

También hay diferencias en los plazos. En Reino Unido la empresa suele quedar registrada en 24 horas. En España, si se utilizan estatutos tipo y se tramita mediante el sistema CIRCE o un Punto de Atención al Emprendedor, el proceso puede completarse en 24-48 horas hábiles.

Sin embargo, si se opta por estatutos personalizados o surge cualquier incidencia, la constitución puede alargarse hasta 15 días.

A esto se suman las obligaciones inmediatas tras la creación de la sociedad. En Reino Unido, si la empresa permanece inactiva, apenas tiene costes de mantenimiento.

En cambio, en España el administrador debe darse de alta como autónomo societario desde el inicio, lo que supone asumir una cuota mensual, incluso con tarifa reducida.