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Las claves

A los españoles, de siempre, les han gustado los depósitos para colocar sus ahorros. Entre otras razones, por la seguridad que les ofrecía: un plazo determinado y, al final del mismo, cobrar los correspondientes intereses.

Con la bajada de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE), el interés por los mismos decayó ya que la rentabilidad que ofrecían llegó a ser incluso de cero.

Ahora, y tras el inicio de la guerra en Irán, algunas entidades los han vuelto a poner sobre la palestra con atractivas rentabilidades. Pero no es oro todo lo que reluce. De ahí que los expertos de HelpMyCash alerten a los ahorradores sobre lo que se pueden encontrar.

Producto combinado

“En muchos casos, ese gancho del 3% TAE no se corresponde a un depósito a plazo fijo tradicional, sino a productos combinados o vinculados que exigen leer la letra pequeña con bastante más calma”, apuntan desde el comparador financiero.

Y añaden: “Detrás de esas ofertas hay fórmulas que mezclan un plazo fijo con un fondo de inversión y que varias entidades están volviendo a impulsar sin explicar bien las cláusulas adicionales”.

Es decir, que aunque incorporan la palabra depósito en su nombre, no funcionan tal y como se conocen tradicionalmente a los depósitos a plazo fijo. “Y no encajan con lo que realmente busca quien quiere rentabilizar su dinero sin asumir riesgos”, apuntan desde HelpMyCash.

Algunos ejemplos: Self Bank ofrece un depósito a tres meses al 3% TAE y otro a 12 meses al 2,20% TAE. En ambos casos, exige invertir al menos el 30% del importe en uno o varios fondos vinculados.

Otros casos: en Arquia Banca ofrecen con estas características su Depósito Combinado y el Depósito Combinado Plus. También Banco Mediolanum y la portuguesa BIG mantienen estas propuestas en su escaparate.

“Muchas veces el gancho de la comunicación se centra en la rentabilidad del depósito, hasta el 3% TAE o más, mientras que la parte invertida en fondos y sus costes queda más escondida o requiere ir a documentación adicional para entender bien el conjunto”, concretan los expertos del comparador.

Comisiones

Pero hay otros ‘trucos’. Hay casos en los que el cliente ni siquiera puede decidir libremente dónde colocar ese dinero. La entidad suele ofrecer una selección cerrada de fondos y el ahorrador tiene que escoger entre esas opciones, no entre todo el mercado.

“Y ahí está una de las claves del producto: para el banco, el negocio no consiste solo en captar el dinero del depósito, sino también en dirigir parte de ese ahorro hacia vehículos por los que cobra comisiones”, resaltan los analistas.

Dicho de otra forma, si el producto tiene comisiones elevadas, la rentabilidad real para el cliente puede resentirse con rapidez. Si a ello añadimos que el comportamiento del fondo es mediocre, el resultado final puede ser claramente peor de lo que sugería el reclamo inicial.

En resumen, lo que se gana con el gancho del depósito puede perderse después entre costes y una evolución discreta de la inversión.

Otro ejemplo: Deutsche Bank comercializa el Depósito Confianza DB a 12 meses al 2% TAE, que puede elevar la rentabilidad hasta el 3% TAE si se añade más vinculación como contratar un fondo de inversión (un 0,60% más), domiciliar la nómina (otro 0,20%) y usar la tarjeta (un 0,20% adicional).

Por lo tanto, estamos ante depósitos que no son tal y como los conocíamos, ya que combinan dos aspectos: por un lado, un dinero colocado a plazo fijo; y dos, un fondo de inversión, cuyo capital no está garantizado y que depende de la evolución del mercado.