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Las claves

El spam telefónico puede llegar a su fin en España. A partir de octubre, las operadoras de telecomunicaciones aplicarán un bloqueo automático a todas aquellas llamadas comerciales que no se identifiquen con el prefijo 400.

La medida impulsada por el Gobierno, busca erradicar las llamadas desde números ocultos o móviles convencionales y proteger al consumidor.

Con el prefijo 400, los usuarios podrán identificar al instante cualquier llamada que involucre un intento de venta, reforzando así la seguridad frente a posibles fraudes y estafas telefónicas.

¿Qué supone realmente esto?

La medida anunciada por el ministro de Transformación Digital y para la Función Pública, Óscar López, establece que los ciudadanos solo podrán recibir llamadas identificadas con el mencionado prefijo y el resto "serán bloqueadas".

En otras palabras, en cuanto el usuario vea una llamada que no empiece por el prefijo 400, antes de descolgar el teléfono sabrá que puede tratarse de un intento de fraude.

Por otro lado, estos números que empiecen por 400 serán unidireccionales, esto quiere decir que las empresas pueden llamar a los usuarios, pero estos no podrán devolver la llamada, siguiendo el mismo objetivo de evitar estafas de devolución de llamadas a números desconocidos.

Además de esto, a partir del 7 de junio solo podrán enviar mensajes masivos las compañías o entidades que estén inscritas en el registro de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC), con el objetivo de evitar la suplantación de identidad.

El ministro de Transformación Digital también explicó que los números 800 y 900 seguirán utilizándose para llamadas de atención al cliente.

Todo esto forma parte de la Ley de Servicios de Atención a la Clientela, aprobada en diciembre de 2025, y que hasta ahora ha conseguido bloquear 192 millones de llamadas y 17 millones de SMS.

Aquellos usuarios que reciban llamadas comerciales desde un número que no esté identificado con el prefijo 400, a partir de la entrada en vigor de la normativa, podrán denunciarlo ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones o ante la CNMC.

Así, esta medida refuerza la prohibición de las llamadas comerciales no solicitadas, tratando de evitar que las empresas lleven a cabo estas prácticas desde números móviles o fijos convencionales.