Los pisos que, en principio, suelen resultar poco atractivos para comprar se han convertido ahora en una de las oportunidades más interesantes para los inversores en España.
Y es que, aunque a primera vista parecen viviendas difíciles de vender, los estudios son las casas que más aumentan de valor tras una reforma.
Según el análisis del mercado inmobiliario, estas viviendas pueden llegar a revalorizarse hasta un 31% después de las obras, sin tener en cuenta su coste.
La idea es sencilla, compras barato porque están en mal estado, reformas y vendes después a un precio más alto.
El análisis, según detalla Europa Press, se basa en la comparación del precio por metro cuadrado de viviendas anunciadas en buen estado frente a aquellas que necesitan reforma, lo que permite estimar el potencial de rentabilidad para los compradores interesados.
No obstante, en los mercados con mayor tensión de precios la tendencia se invierte y la revalorización aumenta con el tamaño de la vivienda. Es el caso de Barcelona, donde los estudios se revalorizan un 15% frente al 24% de los inmuebles de cuatro o más habitaciones, o de San Sebastián y Madrid, donde se pasa del 10% al 23%.
En Palma también se repite esta situación, mientras que en ciudades como Bilbao, Valencia o Málaga las diferencias entre tipos de vivienda son más equilibradas.
Estos datos reflejan una oportunidad de inversión en el mercado residencial para quienes apuestan por comprar pisos sin tener claro cuál elegir, ya que la diferencia entre el precio de compra y el valor tras la rehabilitación sigue siendo más elevada en comparación con otras tipologías.
Aún así, los expertos advierten de que estas cifras no deben interpretarse como beneficios garantizados, ya que el coste de la reforma, la ubicación del inmueble y la evolución de la demanda pueden reducir el margen final.
Además, factores como los tipos de interés o el acceso a financiación influyen directamente en la rentabilidad de este tipo de operaciones en el mercado inmobiliario actual.
