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Las claves

En medio de un contexto geopolítico y económico convulso con la guerra de Irán, los países de la Unión Europea han ido tomando medidas para proteger a sus ciudadanos de las consecuencias del conflicto.

Por su parte España optó por bajar el Impuesto sobre Valor Añadido (IVA) de la gasolina y el diésel al 10% y bajar el impuesto especial sobre la electricidad al 0,5%.

No obstante, el ministro de Finanzas de Países Bajos, Eelco Heinen, criticó el modelo de finanzas adoptado por España, Italia y Grecia para afrontar la crisis energética y el precio de los carburantes preguntando si "ese es el tipo de países que debemos tomar como ejemplo".

Países Bajos frente a la crisis

Durante el debate sobre la crisis energética en el Parlamento neerlandés, Heinen fue preguntado sobre las medidas anticrisis y por qué el Gobierno de Países Bajos no optaba por copiar el modelo de Europa del sur.

Así, el ministro no dudó en comentar que ve que estos países están tomando medidas pero que "también quiero fijarme en qué países son esos".

"Escucho los ejemplos de España, Italia y Grecia. No sé si ese es el tipo de países que debemos tomar como ejemplo", continuó el ministro.

Así, Heinen explicó que estos países que ahora están interviniendo creando medidas anticrisis son los mismos que en el pasado no tenían reservas fiscales suficientes, sufrieron más desempleo y un impacto económico más prolongado.

"Cuando llegó el golpe de verdad y los empresarios estaban en dificultades, desde el panadero hasta la multinacional, esos países no pudieron intervenir. Sufrieron un impacto económico mayor, un desempleo más elevado y, en definitiva, efectos más prolongados de la crisis", señaló Heinen.

No obstante, mientras estos países del sur de Europa sufrían estas consecuencias económicas, en Países Bajos "teníamos bolsillos más profundos", con lo cual señaló que "pudimos proteger empleos y salimos antes de la crisis".

Heinen recalcó que es un "dilema diabólico" saber cuán hay que intervenir, sin embargo, defendió que es preciso hacer una "evaluación integral de todos los recursos disponibles". Principalmente porque en caso de que la situación empeore quiere evitar quedarse con "las manos vacías".

"Lo que intento evitar es quedarme con las manos vacías cuando el impacto sea mayor", subrayó. Así, aunque el Gobierno de Países Bajos no descarta intervenir en un futuro, considera que actuar prematuramente podría comprometer su margen de maniobra en caso de un impacto mayor.

No obstante, según lo expuesto por la radio neerlandesa BNR, esta postura sería sostenible, pero en el caso de que sigan subiendo los precios de los carburantes llegaría a ser insostenible.