Las claves
nuevo
Generado con IA
Las seis sindicalistas de la CNT, conocidas como Las Seis de La Suiza, que fueron condenadas a una pena individual de tres años y medio de cárcel por obstrucción a la justicia y coacciones al propietario de una pastelería de Gijón, serán indultadas por el Gobierno nueve meses después de su ingreso en prisión.
El indulto, que ha sido reclamado por colectivos sociales y políticos, como Yolanda Díaz y formaciones de izquierda, será aprobado este martes por el Consejo de Ministros, según ha podido confirmar EL ESPAÑOL.
Las seis sindicalistas -cinco mujeres y un hombre- ingresaron el pasado 10 de julio en el Centro Penitenciario de Villabona. Poco después, obtuvieron el tercer grado, pudiendo cumplir su condena en régimen abierto.
Días antes de su ingreso en prisión, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, se reunió con ellas en Oviedo y se comprometió a apoyar la tramitación de su indulto por parte del Gobierno bajo el argumento de que "hacer sindicalismo no es delito".
Los hechos
Los hechos se remontan a junio de 2015 cuando una de las trabajadoras de La Suiza, que estaba embarazada, comenzó a sentirse mal y le pidió a su jefe, propietario del establecimiento, que la dejara irse a casa. Algo a lo que este se negó.
Tras esto, la pareja sentimental de esta trabajadora se presentó en la pastelería y mantuvo un altercado con el dueño, que terminó en una denuncia del empresario por amenazas y daños en su local al haber golpeado algunos de los frigoríficos.
Los médicos dieron a la empleada una baja por riesgo de aborto.
La trabajadora, después de dar a luz y tras su baja de maternidad, entró en contacto con la CNT para negociar su despido. El sindicato solicitó una compensación de 6.000 euros y la retirada de la denuncia contra la pareja, pero el propietario no aceptó.
Por lo que, según la sentencia del Tribunal Supremo, comenzó una "campaña de presión sobre el empleador y su familia" que se prolongó desde mayo a septiembre de 2017.
Entre otros actos, hicieron convocatorias a través de las redes sociales para concentrarse delante de la pastelería con pancartas, entregaron pasquines contra el empresario y se difundió un vídeo en el que ella denunciaba ser víctima de acoso laboral y sexual. El propietario, al enterarse de la denuncia de la extrabajadora, la acusó de denuncia falsa, pero el caso se desestimó.
Las condenadas, según el relato de hechos, "incrementaron durante varios meses las acciones de boicot y presión" hacia el empresario y su familia porque éste se negó a indemnizar a la empleada por despido improcedente y a retirar la acusación contra la pareja de esta.
Las concentraciones delante del local terminaron cuando el empleador decidió cerrar su negocio, lo que, según el Tribunal Supremo, fue "la consecuencia directa de la presión, constante, reiterada y desproporcionada derivada del número de concentraciones realizadas como respuesta por no acceder a las pretensiones económicas de los acusados".
El Supremo ratificó las penas individuales de dos años de prisión por obstrucción a la justicia y un año y medio por coacciones, y al pago de 120.000 euros como indemnización al propietario de la pastelería, que cerró el local como consecuencia de las protestas continuadas a las puertas del establecimiento por un conflicto con una extrabajadora.
Esa indemnización fue abonada en parte por el sindicato y en parte a través de rifas, donativos y conciertos, según la CNT.
Las seis de La Suiza entraron en prisión el pasado mes de julio, pero ocho días después obtuvieron el tercer grado. Desde entonces cumplen su condena en régimen abierto.
