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Las claves

Tener hijos no solo implica un cambio vital, también tiene un impacto directo en la declaración de la Renta.

La normativa vigente en España contempla una serie de deducciones fiscales que pueden suponer un ahorro significativo para las familias, llegando incluso a superar los 4.000 euros anuales en algunos casos.

Para entenderlo, conviene entender qué son las deducciones. Las deducciones en el IRPF son cantidades que se restan de la base imponible o de la cuota íntegra del impuesto, lo que reduce el importe final a pagar o aumenta la devolución.

De ese modo, se trata de una serie de beneficios fiscales vinculados a circunstancias personales y familiares, como tener hijos, y están regulados tanto a nivel estatal como autonómico.

Por ello, para las familias el principal beneficio es el llamado mínimo por descendientes, que permite reducir la base imponible en función del número de hijos.

En términos generales, las cuantías son claras: 2.400 euros por el primer hijo, 2.700 euros por el segundo, 4.000 euros por el tercero y 4.500 euros a partir del cuarto.

Además, si el hijo tiene menos de tres años, se añaden 2.800 euros adicionales. Esto significa que, en determinados casos, el ahorro fiscal puede superar con facilidad los 4.000 euros.

A ese incentivo se suma la deducción por maternidad, que puede alcanzar hasta 1.200 euros anuales por cada hijo menor de tres años.

No solo eso: si existen gastos de guardería o centros de educación infantil autorizados, la deducción puede incrementarse hasta en 1.000 euros adicionales.

Sin embargo, este beneficio está condicionado a ciertos requisitos, como estar trabajando, cobrando prestación por desempleo o haber cotizado al menos 30 días.

Las familias numerosas también cuentan con sus propias ventajas específicas. Pueden aplicar una deducción de hasta 1.200 euros al año, que asciende a 2.400 euros en el caso de categoría especial (cinco o más hijos).

Asimismo, por cada hijo adicional se suman 600 euros más. Una de las claves es que estas deducciones son compatibles entre sí, lo que permite maximizar el ahorro fiscal si se cumplen los requisitos.

Todo esto cobra especial relevancia con el calendario de la Campaña de la Renta a la vuelta de la esquina: la presentación por Internet abrirá a partir del 8 de abril hasta el 30 de junio.

En el caso de quienes prefieran atención telefónica, podrán acceder a este servicio entre el 6 de mayo, mientras que la atención presencial en oficinas comenzará el 1 de junio y ambos se extenderán también hasta el 30 de junio.

De tal manera, conocer y aplicar correctamente estas deducciones puede marcar una diferencia notable en el resultado final de la declaración. Para muchas familias no es un pequeño ajuste sino un ahorro que puede marcar la diferencia.