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Las claves

Día D en Suiza. El próximo 14 de junio celebrará un referéndum para limitar la población a un máximo de 10 millones de habitantes en 2030. Y, de salir adelante, tendrá incidencia tanto para españoles como ciudadanos de otros países.

Recordemos que Suiza es uno de los países más ricos del mundo. El hecho de que su economía sea robusta, unido a que los salarios son elevados y hay estabilidad institucional, lo ha convertido en un poderoso imán para trabajadores de otros países.

Un dato: durante los últimos cinco años, la población en el país alpino ha crecido a un ritmo cinco veces superior al de sus vecinos de la Unión Europea (UE). Y eso se ha traducido, por ejemplo, en que uno de cada cuatro residentes no tiene la nacionalidad suiza.

Referéndum

A Suiza han llegado inmigrantes desde todas las partes del mundo, incluida España, para hacer trabajos cualificados y no cualificados.

Esta situación ha hecho que, tras una iniciativa desarrollada por el Partido Popular Suizo (SVP), el próximo verano haya un referéndum para limitar la población a un máximo de 10 millones de habitantes hasta 2030.

En la actualidad, ese número es de 9,1 millones de habitantes. Bajo el nombre de ‘No a una Suiza de 10 millones’, y de salir adelante la propuesta del partido de extrema derecha, Gobierno y Parlamento tendrían que restringir la entrada de nuevos residentes.

Situación que afectaría también a los solicitantes de asilo y a los familiares de extranjeros que ya viven en el país. Eso sí, siempre y cuando la población permanente (ciudadanos suizos y extranjeros con permiso de residencia de al menos un año) supere los 9,5 millones de personas.

Si, finalmente, la población llegara a los 10 millones, daría lugar a nuevas restricciones. Y si dos años después de llegar a esa cifra, no descendiera, el Gobierno tendría que abandonar el acuerdo de libre circulación con la UE.

Esto último sería una mala noticia para aquellos españoles que tuvieran en mente desplazarse hasta Suiza para poder trabajar.