Las claves
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La Comisión Europea ha lanzado una serie de medidas para hacer frente a la crisis energética que ha resultado de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La idea de la Unión Europea es exigir a los gobiernos de los Estados miembros que rebajen hasta el mínimo permitido por la normativa europea los impuestos de la electricidad.
Según los cálculos hechos por el Ejecutivo comunitario, esto permitiría reducir un 14% la factura, lo cual en algunos hogares puede suponer un ahorro de 200 euros anuales.
El gran paquete energético
Esta medida no es aislada, sino que forma parte de un gran paquete de medidas energéticas que busca reducir las emisiones netas de gases de efecto invernadero al menos un 55% para el año 2030, llegando a alcanzar la neutralidad climática en 2050.
Este paquete, que lleva el nombre de Objetivo 55, también incluye eliminar la dependencia a combustibles fósiles rusos, aumentando la inversión en energías renovables y eficiencia energética.
Recientemente, se añadió este plan de ahorro de energía para los hogares debido al aumento de precio de la electricidad con motivo del conflicto de Irán.
Además de hablar de una reducción de impuestos, Bruselas también propuso a los gobiernos valorar exenciones o tipos cero para consumidores más vulnerables o sectores muy expuestos a los precios energéticos.
La idea de Bruselas con esta propuesta también es que los ciudadanos y pequeños negocios puedan producir y compartir energía renovable para así reducir la dependencia a los mercados mayoristas y, por consiguiente, estabilizar sus costes energéticos.
Lo cierto es que desde el inicio de la guerra entre Ucrania y Rusia y ahora el conflicto de Irán que ha llevado al cierre del Estrecho de Ormuz los precios de la electricidad han sido considerablemente volátiles.
Incluso, este martes, con motivo de la guerra de Irán, el precio de la luz tocó máximos desde febrero de 2025 con 136,86 euros por megavatio hora (MWh).
Teniendo en cuenta este escenario, Bruselas busca impulsar estas medidas que garanticen la transparencia y protejan a los ciudadanos de desigualdades a nivel energético.
Así, el amplio paquete energético de la Comisión Europea tiene como objetivo final abaratar el coste de la energía, la producción renovable local reforzando la competitividad europea y una mayor participación de los ciudadanos en el sistema energético para dejar de depender de combustibles fósiles y estabilizar los precios.
