Las claves
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La frase de que ‘hasta que la muerte os separe’, cuando una pareja se casa, parece haber pasado a mejor vida. Y eso tiene sus consecuencias una vez llega el divorcio. ¿Se cortan entonces todos los vínculos? La respuesta es no. Por ejemplo, si hablamos de herencias.
“En materia de herencias, un simple olvido puede provocar que una expareja termine recibiendo bienes que ya no estaban destinados a ella”, subrayan desde Unive Abogados.
Algo que se refleja a la perfección en los despachos especializados en sucesiones. ¿Por qué? Porque muchos cónyuges, durante el matrimonio, se nombran mutuamente herederos universales en sus testamentos. Es una fórmula lógica en un contexto de vida en común.
Código Civil
¿Cuándo surge el problema si hablamos de herencias? Cuando llega el divorcio y nadie revisa el testamento. Y surge la pregunta incómoda: si fallezco después de divorciarme y no he cambiado el testamento, ¿mi ex puede heredar?
“La respuesta no es automática, pero tampoco tranquilizadora”, indican desde Unive Abogados. Porque el Código Civil no establece una revocación automática del testamento por el mero hecho del divorcio.
Dicho de otra manera, y como señalan desde el despacho de abogados, “el testamento no queda anulado por la ruptura matrimonial”. ¿Dónde está la clave jurídica? En la interpretación de la voluntad del testador: ¿se nombró heredero al cónyuge por la relación afectiva o por su condición jurídica de esposo o esposa?
La tendencia jurisprudencial es clara. “Los tribunales vienen entendiendo que, cuando el nombramiento se hace en atención a la condición de cónyuge, y esa condición desaparece por divorcio o separación, la disposición puede considerarse ineficaz por desaparición de la causa que la motivó”, añaden.
Traducción: se presume que la voluntad real del testador era beneficiar a su pareja mientras existía el vínculo matrimonial.
“Eso no significa que el testamento entero quede sin efecto”, prosiguen explicando desde Unive Abogados. “Lo habitual es que la cláusula a favor del excónyuge se declare ineficaz y la herencia pase a los herederos sustitutos previstos en el propio testamento o, en su defecto, a los herederos legales: hijos, padres o familiares según el orden sucesorio”.
Pero, ¿qué sucede si el documento no está bien redactado o no contempla sustituciones claras? “En esos casos pueden abrirse conflictos judiciales entre el excónyuge y los demás herederos, generando procedimientos largos y costosos que podrían haberse evitado con una simple actualización notarial”, matizan.
La moraleja que se extrae de esta situación es que es imprescindible revisar el testamento si se llega al divorcio.
“No actualizarlo no suele beneficiar a nadie. Aunque la tendencia judicial es proteger la voluntad real del testador, dejar cláusulas ambiguas puede provocar litigios entre familiares. La prevención en materia sucesoria evita conflictos personales y económicos innecesarios”, concluyen.
