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Las claves

Verónica González es entrenadora personal con 20 años de experiencia y ha fundado su propio estudio de Gyrotonic en Madrid.

¿Qué es Gyrotonic? González lo define como un entrenamiento en el que "se trabajan, reconstituyen y mejoran todas las cualidades necesarias en una persona", con el objetivo de que haya "una mejora clara de la salud y bienestar de la persona".

Como comentó la entrenadora a EL ESPAÑOL, lo cierto es que este tipo de entrenamiento está diseñado para que las molestias y dolores desaparezcan o se reduzcan: "Con Gyrotonic, el cuerpo vuelve a su modo natural en el que deberíamos estar: sin estrés, tensiones y sin malgastar energía vital forzando los sistemas internos".

Verónica González, entrenadora personal, en su estudio de Gyratonic. Foto cedida

Lo cierto es que este poco conocido método de entrenamiento que incluye pesas y poleas, utiliza ejercicios propios de Tai-Chi, yoga, danza, gimnasia artística y natación, lo que permite fortalecer y estirar la musculatura, tendones y ligamentos, ayudando a corregir la postura y calmar el estrés.

De esta manera, González comentó que estos beneficios son los que hacen que se diferencie de un entrenamiento convencional y que, en 2012, cuando descubrió este tipo de ejercicio, la fascinó tanto que optó por "arriesgar todo lo seguro para embarcarme en ello".

¿Cómo se llega al Gyrotonic?

La entrenadora confesó que este método de ejercicio llegó a su vida "sin buscarlo y de casualidad". Realmente, apareció porque en un evento conoció a una empresaria que "me pareció que tenía un cuerpo muy equilibrado y bonito, por lo que, le pregunté cómo lo entrenaba", explicó.

En ese momento González impartía clases de Pilates, y cuando la empresaria le contestó que practicaba Gyrotonic, despertó el interés en la entrenadora.

"Cuando volví a Madrid, empecé a buscar e informarme sobre dicho método y contacté con la persona que me ilusionaría lo suficiente como para que me pareciera una buena idea apostar por ello", manifestó.

Encontrar este método significó para González una fusión perfecta entre su pasión por el deporte y su idea de poder ayudar, a personas que tuviesen dolencias o que buscasen cambios a nivel estético, con lo cual "decidí ganarme la vida dando clases".

Lo cierto es que González nunca pensó que tendría su propia empresa y "menos de Gyrotonic". Sin embargo, cuando llegó el momento de decidir si se quedaba con el estudio de su mentora, "todo sucedió de manera fluida y natural, con lo cual parecía que la vida me llevaba o empujaba a ello".

"No fue nada fácil, pero, finalmente, ya llevo casi 14 años", confesó la joven entrenadora que declaró que, en cierto sentido, esta era la "senda por la que desarrollar mi propósito".

La dificultad de montar un negocio

"Los principales obstáculos, o lo más difícil, fue la idea de tener que pagar tanto alquiler del local o las máquinas con lo que fuera facturando en ese momento, puesto que partía de cero", recordó la entrenadora personal.

En esta misma línea se sinceró y expresó que "en el mundo del deporte en España, si eres un autónomo que dependes para todo de ti misma y no tienes un respaldo de alguien muy potente detrás, es muy complicado".

Así, relató que a pesar de las dificultades de empezar de cero un negocio propio en España, lo que la mantuvo firme fue la inmensa pasión que siente por lo que hace y seguir aprendiendo de ello.

De esta manera, manifestó que el nivel de facturación de este tipo de negocios depende de "las personas que formen parte de él", en su caso está ella sola como profesional en su estudio con lo cual "abarco menos".

El estudio de Gyrotonic de Verónica González en Conde Orgaz, Madrid. Foto cedida

"Es un negocio que, si lo tienes en un espacio propio para poder tener las máquinas te ahorras el alquiler, con lo cual, las ganancias serían mayores", acotó González.

Lo cierto es que señaló que "si se te da bien el boca a boca", es fácil vivir de ello, pero que "todo depende de la ambición de cada uno y de las posibilidades de expansión, pero sí que es verdad que no es un negocio fácil".

El perfil de personas que asisten a las clases de Gyrotonic con Verónica González son "en su mayoría mujeres y hombres de 35 años hasta los 90 años", que buscan mejorar su cuerpo conociendo los beneficios, antes mencionados, de este método de ejercicio.

También mencionó que ha tenido jóvenes deportistas de mediana edad que tienen ciertas dolencias en la espalda o en alguna parte del cuerpo y este método les permite aliviar la molestia.

"El perfil es un nivel económico medio-alto, pero la realidad es que, si una persona lo necesita o está muy comprometida con su salud a nivel de autocuidado, también se lo puede permitir", explicó la entrenadora.

Finalmente, el mensaje de González fue sincero para cualquiera que quiera seguir sus pasos, haciendo especial énfasis en que toma tiempo acostumbrarse a llevar estos clientes y que "le recomendaría que fuera previsor con los meses más flojitos y que tenga resiliencia y convicción suficiente para seguir adelante".