Las claves
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Las transacciones inmobiliarias han vivido su particular año de ‘vino y rosas’ en 2025: 714.237 operaciones, un 11% más que en 2024, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Dicho de otra manera, 2025 ha sido el mejor año desde 2007.
“Los últimos datos de compraventa confirman que 2025 ha sido un año muy dinámico, impulsado por un apetito por adquirir vivienda que se mantiene extraordinariamente elevado”, afirma María Matos, directora de Estudios de Fotocasa.
¿Y de cara a 2026? “Se perfila como un año de normalización tras máximos. La previsión apunta a un volumen de compraventas cercano a las 660.000 operaciones, alrededor de un -8% menos y más de 470.000 hipotecas”, añade la experta.
Notable dinamismo
Pese a este descenso en el número de compraventas, Matos no duda en afirmar que “el mercado seguirá mostrando un notable dinamismo, sostenido por una demanda estructuralmente fuerte y por factores sociales como la emancipación tardía, la mejora de la calidad del hogar y la búsqueda de estabilidad patrimonial en un entorno incierto”.
Y es que dicho mercado “muestra un ciclo de optimismo, impulsado por los bajos tipos de interés y la confianza del comprador. A ello se suma una tasa de ahorro familiar todavía robusta y unas condiciones hipotecarias sensiblemente más favorables, ingredientes que han impulsado una actividad especialmente intensa durante este año”.
Conviene recordar que, en 2025, se vinieron a firmar unas 60.000 compraventas al mes. “Las cifras confirman que la compraventa vive una auténtica etapa dorada, con un mercado que permanece en fase expansiva”, asegura la portavoz del portal inmobiliario.
¿Impulsores? “Tras años de incertidumbre monetaria, la mejora en el acceso a la financiación ha actuado como auténtica palanca para reactivar decisiones de compra que estaban paralizadas”, indica Matos.
Echando la vista atrás, en 2022 hasta un 40% de los compradores se vio afectado por la brusca subida de los tipos y un 19% llegó a detener su proceso de adquisición.
En 2025, por el contrario, se ha dado el efecto contrario. “La rebaja de tipos ha devuelto al mercado a un volumen muy importante de esa demanda contenida”, añade María Matos.
Si echamos mano de las estadísticas de Fotocasa Research, un 21% de la demanda reconoce que la mejora de las condiciones hipotecarias ha sido determinante en su decisión de compra.
De ellos, un 7% afirma haber adquirido vivienda en 2025 cuando inicialmente no lo tenía previsto gracias al abaratamiento de las hipotecas.
“Estos datos confirman que la reactivación de la demanda está estrechamente ligada al giro en la política monetaria del BCE”, sostiene María Matos.
