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Las claves

El mercado inmobiliario español vuelve a situarse en niveles históricos. El precio de la vivienda cerró 2025 con una subida del 7,5% y alcanzó una media de 1.902 euros por metro cuadrado.

Una subida que supera los máximos registrados en 2007, en plena burbuja inmobiliaria, cuando el precio llegó a 1.832 euros por metro cuadrado.

Son los últimos datos del Consejo General del Notariado que muestran que el encarecimiento ha sido constante trimestre tras trimestre, con tasas interanuales que han oscilado entre el 6% y el 9%, y sin señales claras de que el ritmo vaya a frenarse.

Por tipo de vivienda, los pisos han sido los que más se han encarecido. Su precio subió un 10,1% hasta situarse en 2.186 euros por metro cuadrado, también por encima de los niveles de 2007.

En cambio, las viviendas unifamiliares, como chalets y casas independientes, aumentaron un 3,8%, hasta los 1.424 euros por metro cuadrado, acercándose igualmente a los valores de la época de la burbuja.

El alza de precios ha sido generalizada en todo el país. Murcia y Cantabria registraron las mayores subidas, ambas del 14,4%, seguidas por la Comunidad de Madrid (13,3%) e Islas Canarias (12%).

Los precios más altos se concentran en Baleares, con 4.061 euros por metro cuadrado, seguida de Madrid (3.463 euros), País Vasco (2.995 euros), Cataluña (2.323 euros) e Islas Canarias (2.177 euros).

No obstante, en paralelo, la actividad del mercado no ha dejado de crecer. En 2025 se contabilizaron 752.661 compraventas, un 4,4% más que el año anterior y el segundo mejor dato de la serie histórica, solo por detrás de 2007.

Y es que aunque los precios no paran de subir, las hipotecas siguen siendo asumibles porque los tipos de interés están bajos.

La concesión de nuevos préstamos para la compra de vivienda aumentó un 13,7%, hasta 389.090 operaciones. Además, el importe medio de las hipotecas subió un 11,8%, situándose en 173.989 euros.

Sin embargo, los notarios advierten de una desaceleración en los últimos meses, con tasas negativas en el tramo final del ejercicio.

Un escenario que, marcado por la falta de oferta frente a una demanda que no para de crecer, está impulsando los precios al alza y complicando el acceso a la vivienda, especialmente para los españoles más jóvenes y las personas con menos recursos.