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Las claves

Anita lleva más de un año dada de alta como trabajadora por cuenta propia en España, pero su experiencia como autónoma dista mucho de ser idílica.

Cubana de origen y residente en Galicia desde hace años, se dedica profesionalmente a la creación de contenido digital. Vive de sus vídeos en redes sociales, de las visualizaciones en YouTube y de colaboraciones con marcas.

Sin embargo, más allá de la creatividad y la libertad que implica emprender, hay una realidad que pesa: la cuota mensual obligatoria de autónomo.

Trabajando como autónomo

En España, la cuota de autónomo es un pago mensual obligatorio que deben realizar todos los trabajadores por cuenta propia para acceder a la Seguridad Social.

Su objetivo es cubrir prestaciones como asistencia sanitaria, jubilación y prestaciones por incapacidad temporal. La cuota es fija y no depende directamente del autónomo, aunque existe un sistema de bases mínimas y máximas que determina el importe.

Este sistema hace que incluso en meses con ingresos bajos, los autónomos deban abonar la tarifa completa, lo que genera tensiones en quienes aún están consolidando su negocio.

"Estuve investigando y es verdad que sí, ubícate que tú un mes generaste pues 200 nada más en tu negocio y obligado tienes que pagar esa tarifa de 300 euros", aseguraba en su canal de YouTube (@AnitaMateu).

Para Anita, la cuestión no es solo la cifra, sino la desproporción cuando el negocio atraviesa meses flojos. "¿Cómo vas a pagar 300 todos los meses por ser autónoma? Y si un mes no te va bien tienes que pagarlo obligado, imagínate", se pregunta.

Y añade: "Es un coste fijo que tienes todos los meses y ya te digo, si un mes no te va bien, ¿qué vas a hacer? ¿Cómo vas a pagar eso?".

Su crítica va más allá del presente. Citando a un economista al que sigue en redes, advierte de un escenario aún más complicado para el futuro: "Estaba diciendo que para el año 2030 va a ser imposible ser autónomo en España porque la cuota va a seguir subiendo".

"Ubícate que tú ganas 600 y tienes que pagar una tarifa de 200 y pico de euros", indicaba. "Es una locura porque, ¿qué te queda para ti? Prácticamente nada".

Anita compara además el modelo español con el de otros países europeos. "En Francia pagas el 14,5% de tus ingresos; en el Reino Unido creo que pagas mínimo 15 al mes y en Portugal, 29 mensuales. Eso es bastante poco", señala.

Su historia personal añade contexto a su postura. Tras un año en situación irregular, logró regularizarse mediante la residencia para nómadas digitales, lo que exigía darse de alta como autónoma.

Hoy, ya establecida, no cuestiona la legalidad del sistema, pero sí su sostenibilidad para quienes, como ella, no siempre tienen ingresos estables.