Las claves
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El Gobierno ha aprobado en Consejo de Ministros la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética 2026-2030, que incluye, entre otras medidas, que el acceso al bono social eléctrico y térmico se determine por criterios de renta también en el caso de las familias numerosas.
En España, según el Ministerio para la Transición Ecológica, hay 460.244 familias numerosas acogidas a esta prestación, lo que supone un 26,6% del total de beneficiarios actuales de la ayuda. Por ello, ahora el Ejecutivo quiere regularlo para que sólo se dirija a las familias vulnerables.
De este modo, la ministra del ramo, Sara Aagesen, ha manifestado que "evidentemente hemos incluido que la renta tiene que ser un principio rector para los consumidores. Es lo justo".
Rebaja del 42% de la factura
El siguiente paso es que las autoridades del Gobierno decidan cuáles van a ser los criterios de renta exactos para percibir el bono social eléctrico. A día de hoy, no obstante, las familias numerosas aún pueden obtener el bono de forma automática sin acreditar su nivel de ingresos, aplicándose un descuento del 42,5% en el recibo eléctrico.
Hasta ahora, tenían derecho a un descuento del 35% en la factura de la luz aquellos cuyo nivel de renta del núcleo familiar sea igual o inferior a 1,5 veces el IPREM de 14 pagas (fijado en 8.400 euros). Por otra parte, los ciudadanos que tengan contratada una tarifa regulada con una potencia igual o inferior a 10 kilovatios (kW).
Además, si la unidad de convivencia está formada por más de una persona, el multiplicador se incrementará en 0,3 por cada miembro más mayor de edad y 0,5 más por cada menor de edad. Por eso, las familias más extensas se pueden aplicar una rebaja que supera el 40%.
Sin embargo, los cambios no se harán efectivos hasta que se modifique el Real Decreto 897/2017, que ampara a los consumidores vulnerables, el bono social y otras medidas de protección para los consumidores.
Además de las familias numerosas, también pueden solicitar esta ayuda los consumidores vulnerables severos, los pensionistas que cobran la pensión mínima, las familias monoparentales, los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital y los hogares envueltos en circunstancias especiales como discapacidad, víctimas de violencia de género o terrorismo.
A nivel general en el país, un 15% de las familias han tenido que recortar otros gastos básicos como la comida para poder afrontar las facturas de la calefacción.
