Las claves
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En un momento en el que el mercado inmobiliario atraviesa un momento complicado en España, con una demanda que supera ampliamente la oferta y un gran encarecimiento de los inmuebles, tanto para su compra como para su alquiler, no está de más conocer la experiencia de profesionales del sector.
En este sentido, el inversor inmobiliario Quique Escrivá aprovechó su paso por el pódcast Libre a los 30 de Javier Medina para contar su experiencia comprando inmuebles para alquilar. En su caso, ha realizado múltiples operaciones y confiesa que "con 12 pisos cobro unos 5.000 euros al mes en alquiler".
El experto confiesa que su pasión por la inversión inmobiliaria fue creciendo con el paso del tiempo hasta convertirse en un "friki" del sector, como él mismo se define, y eso que su formación y trabajo principal no tiene relación directa con el mismo.
Se adentró en este mundo como complemento y acabó convirtiéndose en una parte clave de su vida, habiéndole reportado interesantes beneficios económicos. A lo largo de la charla, también asegura que es una persona que no se da grandes caprichos materiales.
En su caso, no da prioridad a coches caros ni lujos constantes, sino que disfruta más de experiencias como viajes, comidas con amigos o tiempo de calidad, además de recalcar que no le duele gastar dinero en el bienestar y alimentación de su familia.
Quique Escrivá vive junto a su familia en una vivienda en propiedad comprada hace años, y al tener la hipoteca pagada, tiene la posibilidad de refinanciar sin necesidad de vender, si bien cree que las posibilidades que uno pueda tener dependerá de cada situación personal.
La trayectoria inmobiliaria de Quique Escrivá
Quique Escrivá comenzó con algunas inversiones fuera del terreno inmobiliario, y aunque probó con criptomonedas, tuvo pérdidas y, como le generaban ansiedad, decidió abandonarlas por completo y dedicarse al sector inmobiliario.
De esta forma, cada vez que ahorra, decide reinvertir en vivienda, y gracias a que controla el sector, puede disfrutar de diferentes fuentes de ingresos. Además de su trabajo principal, percibe ingresos por el alquiler de sus inmuebles y por operaciones inmobiliarias puntuales.
Hasta el momento de su paso por el podcast, había realizado un total de 18 operaciones inmobiliarias, de las cuales 12 eran inmuebles que tenía alquilados, todo ello con el objetivo de generar rentas estables. No obstante, en algunas ocasiones opta por vender para reorganizar su cartera, pero no por necesidad.
Escrivá explica que todo comenzó con una primera compra, que fue un piso sin ascensor en el Cabanyal hace más de 20 años, cuando pagó unos 36.000 euros por él. Aunque por aquel entonces era una zona conflictiva, tenía potencial.
Recibió ayudas públicas que tuvo que devolver al vender con ganancia, pero aun así consiguió duplicar el valor del inmueble. Esta primera experiencia positiva fue clave para que decidiese meterse de lleno en un sector que ahora le apasiona.
El experto tuvo aprendizajes con la burbuja inmobiliaria, confesando que llegó a acumular cuatro pisos de obra nueva antes de la crisis. Detectó que el mercado no era normal y supo vender a tiempo, alejándose del sector durante varios años, aunque luego regresó.
El inmueble más caro, más allá de su vivienda habitual, es de unos 150.000 euros, y a lo largo de su trayectoria ha ido comprando activos muy económicos en la búsqueda de rentabilidad. También recalca que no le interesa competir en mercados inflados como en Madrid o Barcelona.
Así es su modelo de inversión
Quique Escrivá ha basado su modelo de inversión principalmente en viviendas, aunque también ha crecido su interés en locales con cambio de uso. Confiesa además en la charla con Javier Medina que se siente cómodo con el marco fiscal de la Comunidad Valenciana.
En materia de alquiler, por lo general apuesta por un alquiler completo, aunque también ha probado el alquiler por habitaciones en un piso grande, permitiendo de esta forma ampliar sus conocimientos y poder tomar mejores decisiones.
De hecho, el inversor inmobiliario recalca que ha aprendido a base de ensayo y error, pues cuando él empezó en este sector, no había información ni mentores. Aprendió negociando con bancos, comprando a extranjeros y gestionando papeleo complejo, y asegura que en este sector se aprende fallando, pero sin arruinarse.
Buenas y malas experiencias
Por otro lado, Quique Escrivá explicó que ha tenido tanto buenas como malas experiencias. Uno de sus mayores aciertos fue la compra de un ático dúplex por unos 35.000 euros y que le resultó una operación muy rentable.
Sin embargo, y aunque en su caso ha podido generar grandes ingresos, también recalca que existe cierto riesgo, y su peor experiencia ha llegado de la mano de una okupación mafiosa con la que tuvo que lidiar.
Esto le sucedió siendo presidente de su comunidad, cuando una mafia okupa entró a varios pisos vacíos, en los que llegaron a vivir hasta 17 personas. Estas presentaban contratos falsos y hubo amenazas, denuncias y semanas sin dormir. A pesar de todo, tras un largo mes, consiguió expulsarlos legalmente.
La okupación es uno de los asuntos que mayor preocupación genera entre los inversores inmobiliarios en la actualidad, especialmente por aquellos que quieren dar sus primeros pasos. Escrivá asegura que se trata de un problema social que debería ser gestionado por el Estado, pues perjudica especialmente a pequeños propietarios.
