Publicada

Las claves

Las recientes borrascas han dejado en su paso por Andalucía pérdidas millonarias en el campo, los daños han resultado ser muy graves en los cultivos clave y se espera un impacto de 3.000 millones de euros en el sector agrario.

Las inundaciones y encharcamientos en varias zonas de Andalucía, además de dejar miles de desalojados, han afectado de manera directa a los agricultores españoles.

Lo cierto es que en menos de dos semanas, muchos campos han quedado inutilizados, aunque crear un balance definitivo de dichas borrascas, depende aún de que cesen las lluvias para evaluar bien los daños.

La otra cara de las borrascas

Lebrija, en Sevilla, fue una de las zonas más afectadas por los temporales, uno de los agricultores de la zona, Francisco Regordan, explicó a laSexta que en su finca de espinaca el impacto ha sido del "100%", añadiendo que "se ha inundado (...). No queda nada".

De esta manera, Carmelo Campanario, agricultor de la zona que cultiva alcachofas, señaló que todas "se pudrieron por dentro" con motivo de los temporales.

Su cosecha de 3.000 hectáreas acabará siendo desperdiciada, ya que perdió su valor. En euros, calculó Carmelo, esto supone unas pérdidas de "unos ocho o diez millones de euros".

Otra de las zonas afectadas por las lluvias fue Granada; los habitantes de Huétor Tájar, que viven del cultivo del espárrago, temen que con las lluvias pierdan esta verdura que supone un medio de vida.

Francisco Delgado, director comercial de la cooperativa Los Gallombares, señaló que ha perdido alrededor de 400 hectáreas de su empresa por las borrascas: "Dependemos de estos cultivos, de estas tierras, y que haya caído ahora esta cantidad de agua puede suponer grandes pérdidas".

A pesar de que todos los cultivos andaluces han visto de una manera u otra el efecto de las lluvias, Jaén es la zona en donde han afectado de la peor forma.

El cultivo principal de esta zona es la aceituna y estos meses, en los que han caído las borrascas, son los que corresponden a la recogida, con lo cual este proceso se ha quedado a medias.

Francisco Elvira, responsable de Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), expresó que el impacto es tal que "estaremos hablando de entre 50.000 y 70.000 toneladas de aceite que ya no existen".

Estas toneladas de aceite, es decir, aceitunas,de las que habla Elvira, se cree que han sido arrastradas por el agua o se encuentran enterradas en el suelo.

Con esto, a pesar de que aún hay que esperar el paso de esta cadena de temporales para hacer los cálculos reales, las asociaciones creen que todo esto supone unas pérdidas de 3.000 millones de euros, sumando que uno de cada cinco cultivos de la zona ha quedado completamente inservible.